El arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, señaló que la insatisfacción que vive actualmente gran parte de la humanidad cuando la vida se enfoca únicamente en las necesidades materiales, dejando de lado la dimensión espiritual que, dijo, es fundamental para alcanzar una verdadera plenitud.
Durante su mensaje en el tercer domingo de la Cuaresma y Día Internacional de la Mujer, explicó que muchas personas pasan la vida tratando de resolver únicamente las necesidades terrenales, sin detenerse a reflexionar sobre una necesidad más profunda del ser humano, que es el encuentro con Dios.
“Podemos estar envueltos en el mundo solo queriendo remediar las necesidades de este mundo, trabajamos para vivir y vivimos para trabajar, comemos para vivir y vivimos para comer, y ahí se nos pasa la vida”, señaló.
El líder de la Iglesia católica en León explicó que este círculo de preocupaciones materiales puede llevar a una sensación permanente de vacío, pues el ser humano posee una necesidad interior que no puede ser satisfecha solo con bienes o logros personales.
“Hay una humanidad insatisfecha, una vida que parece tenerlo todo, pero que sigue con esa sed de felicidad que no termina de saciarse”, expresó.