El uso de aplicaciones de citas se ha expandido como una vía para conocer personas y establecer vínculos; sin embargo, organismos de protección al consumidor y autoridades de seguridad digital advierten que estas plataformas también se utilizan para cometer fraudes, extorsiones y otros delitos.
Autoridades mexicanas han identificado delitos cometidos mediante estas aplicaciones, entre ellos sextorsión, estafas sentimentales, fraude digital y suplantación de identidad. También advierten que los agresores buscan trasladar las conversaciones fuera de la plataforma para evadir controles y facilitar el engaño.
La Guardia Nacional y Policía Cibernética reportan denuncias relacionadas con extorsión mediante contenido íntimo, uso de perfiles falsos para obtener dinero y engaños dirigidos a concretar encuentros con fines delictivos.
Organismos de protección al consumidor y autoridades de seguridad digital señalan que entre los riesgos más frecuentes en plataformas se encuentran las estafas sentimentales. En estos esquemas, delincuentes crean perfiles falsos para generar vínculos emocionales y persuadir a las víctimas de enviar dinero.
Las solicitudes suelen justificarse con emergencias ficticias, problemas de viaje o supuestas necesidades médicas. La Procuraduría Federal del Consumidor ha emitido alertas sobre fraudes sentimentales donde se solicitan transferencias, depósitos, tarjetas de regalo o ayuda urgente.
Otro delito recurrente es la sextorsión. Esta práctica consiste en obtener imágenes íntimas tras generar confianza con la víctima y posteriormente exigir dinero o más contenido bajo la amenaza de difundir el material.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana señala que la sextorsión consiste en obtener imágenes o videos íntimos con la aplicación y chantajear a la víctima para exigir dinero, tarjetas de regalo o contenido íntimo bajo amenaza de difusión.
Hostigamiento
Autoridades advierten que depredadores utilizan redes sociales y aplicaciones de citas para extorsionar mediante contenido sexual. Así, el robo de información personal representa otro riesgo relevante. Autoridades y organismos de protección al consumidor señalan que los delincuentes analizan los perfiles para obtener datos que pueden facilitar fraudes o permitir la evasión de controles de seguridad.
Además, expertos en protección de datos personales advierten que compartir ubicación, rutinas o información personal en plataformas digitales puede facilitar robo de identidad, extorsión y delitos patrimoniales.
Compartir ubicación, rutinas o información personal incrementa la exposición a estos riesgos. Limitar la información visible y los permisos de geolocalización reduce la exposición.
El uso de estas plataformas también puede derivar en ciberacoso y hostigamiento digital, conductas que pueden intensificarse cuando se comparten datos personales o cuando la conversación se traslada fuera de la aplicación.
Los fraudes financieros constituyen otra modalidad común. Los esquemas suelen incluir solicitudes urgentes de dinero, tarjetas de regalo o transferencias electrónicas, consideradas señales frecuentes de estafa.
Señales de alerta
Entre las
identificadas por autoridades se encuentran relaciones que avanzan con rapidez, solicitudes de dinero, perfiles con fotografías inconsistentes e insistencia en cambiar a otras plataformas.También se mencionan excusas para evitar videollamadas o encuentros verificables, así como fotografías excesivamente perfectas, poco naturales o similares a imágenes de catálogo.
Autoridades han advertido que algunos delincuentes utilizan aplicaciones de citas para atraer víctimas a encuentros presenciales donde pueden ocurrir delitos como robos o secuestros.
Autoridades estatales y fiscalías han documentado casos en los que delincuentes utilizan aplicaciones de citas o redes sociales para cometer robo con violencia, secuestro exprés, extorsión y despojo de pertenencias.
Estos casos suelen iniciar con perfiles falsos o identidades robadas y pueden incluir engaños dirigidos a concretar encuentros. A nivel regional, Interpol y Ameripol han advertido que el fraude romántico y la sextorsión forman parte de esquemas de ciberdelincuencia transnacional que operan en América Latina. Entre las tendencias se encuentra el crecimiento de la sextorsión y el chantaje digital, el uso de identidades falsas, solicitudes de dinero tras generar confianza emocional y conversaciones en mensajería privada.