La operación Amalgam Eagle fue puesta en marcha la mañana de este martes por la Fuerza Aérea Mexicana y autoridades militares de Estados Unidos.
Se trata de una operación binacional de defensa aérea y búsqueda y rescate, realizada en forma coordinada entre las fuerzas armadas de México y de Norteamérica.
En las acciones se involucran:
- Pilotos
- Personal de mantenimiento
- Meteorólogos
- Operadores de vuelo
El general de Ala, comandante de la Séptima Zona Aérea Militar, José Miguel de Luna Genel, explicó que el objetivo principal de estas acciones es perfeccionar la detección, identificación, intercepción y transferencia en pleno vuelo de aeronaves sospechosas, o que representan una amenaza en el espacio aéreo.
Durante el ejercicio se realizó el vuelo de una aeronave King Air desde la pista de la Séptima Zona Aérea Militar en Apodaca, rumbo a Saltillo, pero en el trayecto, y antes de llegar a la capital coahuilense, el piloto, sin previo aviso a la torre de control, cambió la ruta hacia el norte, rumbo a la frontera con Estados Unidos.
Fue entonces que la Fuerza Aérea Mexicana puso en marcha el protocolo de seguridad para la intercepción de la aeronave, mediante la operación de tres aviones T-6C.
Finalmente el King Air ingresó al espacio aéreo norteamericano, por lo que la autoridad mexicana le dio aviso y puso en alerta a la Fuerza Aérea de aquella nación, para escoltar a la nave sospechosa, mediante los respectivos protocolos de seguridad, hasta un aeropuerto en Houston, Texas.
Amalgam Eagle se realiza cada año, desde 2014, y en esta fecha se lleva a cabo por duodécima ocasión.
“Esta actividad contribuye a consolidar los mecanismos de cooperación, intercambio de información y entendimiento entre las Fuerzas Armadas de ambas naciones, bajo los principios de responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua, respeto a la soberanía y observancia de las decisiones y territorios de cada país”, precisa un comunicado oficial de la autoridad mexicana.
mrg