Los fanáticos al fútbol acudieron a la misa de mediodía a tratar de darle un empujoncito a la Selección de México que este domingo se medirá ante Inglaterra, en un cuento que definirá si los pupilos de Javier Aguirre siguen con vida en la Copa del Mundo.
Pero los aficionados acudieron a rezar como todos los domingos, pero ahora fue algo especial, se llevaron el jersey verde del Tri, adultos mayores, jóvenes, niños y familias completas, acudieron a Catedral con la playera verde que caracteriza al equipo mexicano.
Hay quien buscó a sus santos preferidos, a los que les tienen más de y le pidieron hoy algo especial, algo distinto, en un domingo de fútbol dónde el equipo mexicano se juega más que un partido, el orgullo y la trascendencia en un Mundial en casa.
AA