Entre las miles de historias que inundaron este 8 de marzo el centro de Guadalajara, la voz de Guadalupe Virgen se levantó con la fuerza de un dolor que no se apaga. Su hermana, Imelda Virgen, profesora de la Universidad de Guadalajara, fue asesinada en 2012, pero su muerte nunca fue reconocida oficialmente como feminicidio, ya que según las autoridades, el delito de había tipificado semanas antes y no contaban con los protocolos para atenderlo, pero para su familia, no hubo duda: el crimen tenía todas las características de un feminicidio.
“Quien no ha vivido una desaparición, quien no ha vivido un feminicidio difícilmente puede entender a quienes estamos hoy aquí pueden ser empático, pero quien lo vive es muy diferente.
“Yo creo que primero, a las autoridades que sí hay una gran necesidad de cambio, sensibilización para tratar a las personas a las familias no sólo del delito de feminicidio, cuántas desaparecidas tenemos aquí, es impresionante y son ignoradas, son negadas de feminicidio, igual somos cifras, no somos nombradas como personas, somos cifras que vamos en incremento, pero que tampoco las autoridades les interesa darle una atención a esta problemática, una atención estructural, no nada más de meter a la cárcel, como si eso renovara algo”, aseguró Guadalupe.
Desde entonces han pasado 13 años de un proceso marcado por la indiferencia institucional, en el que, dijo, la familia ha tenido que cargar con la investigación, reunir pruebas, llevar testigos e incluso enfrentar audiencias rodeados de policías armados mientras los abogados de los implicados aplazaban una y otra vez el proceso.
“El dolor persiste aprendes a vivir con él. Sigues funcionando con el dolor sigues trabajando sigues creciendo sin embargo el percibir tanto dolor de otras madres de otras hermanas hijas. Por supuesto que es muy doloroso frustrante saber que no hay cambios que a 13 años estamos no igual peor. Las cifras de feminicidio han incrementado de manera exponencial”, dijo.
Para ella, la lucha no es solo por el reconocimiento del caso de su hermana, sino por un cambio estructural en la forma en que el Estado atiende la violencia contra las mujeres.
“Ojalá que nuestras hijas precisamente hay mucha juventud aquí se vayan transformando y las autoridades. También tomen otras medidas”, aseguró.
Imelda Josefina Virgen Rodríguez, académica de la Universidad de Guadalajara, fue asesinada a golpes el 29 de septiembre de 2012 en un feminicidio supuestamente orquestado por su esposo, Gilberto “N” por celos.
Tras años de impunidad y apelaciones, en marzo de 2022, tres de los cuatro implicados recibieron una condena de 73 años y 4 meses de prisión.
MC