La categoría de Mejor película animada en los Premios Oscar suele mostrar historias que, aunque parecen dirigidas a los niños, tienden a cautivar a todo tipo de espectadores. Este año, la favorita es Las guerreras K-Pop, pues ya triunfó en los Globos de Oro.
Aunque una fuerte contendiente es Arco, de Ugo Bienvenu. Una encantadora y onírica película de animación de ciencia ficción donde se fusionan la catástrofe ambiental y la diversión caricaturesca. Al igual que WALL-E, hay robots heroicos, pero son los jóvenes y valientes protagonistas los que le dan su esencia.
¿De qué trata Arco, la película animada nominada al Oscar?
La película comienza en un futuro lejano donde una familia vive en plataformas en las nubes, al estilo de los Supersónicos. Llevan trajes monótonos (el sentido de la moda parece haberse perdido junto con la superficie terrestre), pero lucen capas arcoíris que les permiten viajar a través del tiempo, dejando una estela a su paso.
Aunque a Arco, de 10 años, le han dicho que no puede volar hasta que sea mayor, se escapa con la capa de su hermana y, con la esperanza de ver a los dinosaurios, aterriza accidentalmente en 2075.
Apocalipsis ecológico
Arco es la película inusual que transcurre en dos épocas futuras, nunca en nuestro presente. Y puede llevar un tiempo aclimatarse tanto a su desordenada línea temporal como a la gran cantidad de arcoíris. Pero Bienvenu, dibujante de cómics francés que debuta como director, imagina con gran riqueza un futuro de 2075 de extremos reconocibles.
Las tormentas se han vuelto tan violentas que los hogares ahora tienen burbujas protectoras a su alrededor. Los adultos trabajan tantas horas en una ciudad lejana que suelen ser meros hologramas para sus hijos, una imagen que estremecerá a cualquier padre que se comunique por Zoom desde un viaje de trabajo. Para Iris y su hermanito, el robot familiar se encarga de la mayor parte de la crianza. De hecho, los robots hacen casi todo: enseñar, construir, brindar asistencia médica.
Iris, una joven lista, ve el arcoíris de Arco volar hacia el bosque y corre a buscarlo. Al mismo tiempo, tres tipos torpes y extraños, vestidos con colores primarios y gafas de arcoíris, vienen a buscarlo. Este trío es una adición divertida y muy francesa a la película.
Pero no hay nada de malo en darle a Arco un toque de humor de sábado por la mañana para acompañar el desastre apocalíptico. Los tres, convencidos de estar tras la pista de un viaje en el tiempo, siguen su rastro, mientras Arco e Iris forjan una amistad y aprenden sobre sus respectivas eras.
Un mundo de tecnología
Los padres permanecen en gran medida ausentes, pues los niños se ven abandonados a su suerte en un mundo de tecnología y desastre ecológico; en uno de los momentos más demoledores de la película, los niños se refugian en una biblioteca porque ya nadie entra.
Pero aunque abundan las películas que abordan nuestras vidas excesivamente digitales, la tecnología está lejos de ser la villana en Arco. Es más bien la salvadora.
Así que, si bien la película de Bienvenido guarda similitudes con películas sobre personas del futuro que 'caen del cielo', es la primera que recuerdo que aborda tan directamente el apocalipsis ecológico y, aun así, encuentra un final emocionante y optimista.
hc