Un hígado y dos riñones procurados en Hidalgo fueron trasladados por vía aérea al Instituto Nacional de Pediatría, en la Ciudad de México, donde serán utilizados para beneficiar a dos pacientes pediátricos, un niño de ocho años y una adolescente de 15.
Los órganos fueron obtenidos de un donador masculino originario de Santiago Tulantepec, en un procedimiento realizado en el Hospital General de Tulancingo IMSS-Bienestar, y posteriormente fueron movilizados bajo un operativo coordinado para reducir los tiempos de traslado y preservar su viabilidad.
La operación involucró a distintas instituciones de Hidalgo y del ámbito federal, debido a que el traslado de órganos requiere coordinación para que el procedimiento se realice dentro de los tiempos establecidos y los órganos puedan llegar en condiciones adecuadas hasta el hospital receptor.
En las acciones participaron el Despacho del gobernador, la Secretaría de Salud de Hidalgo, el Centro Estatal de Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células de Seres Humanos (Ceetra), el Centro Regulador de Urgencias Médicas del Estado de Hidalgo (CRUMH), el Hospital General de Tulancingo IMSS-Bienestar, el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) y el Instituto Nacional de Pediatría.
El hígado y los riñones fueron procurados en el hospital de Tulancingo y trasladados posteriormente a la Ciudad de México, donde dos pacientes pediátricos se encuentran entre los beneficiarios de esta donación.
El procedimiento también puso en operación una cadena de coordinación que comenzó con la procuración de los órganos y continuó con su traslado aéreo hasta el centro médico encargado de recibirlos.
Cultura de donación
La Secretaría de Salud de Hidalgo señaló que este tipo de acciones contribuye a fortalecer la cultura de la donación de órganos y permite ampliar las posibilidades de tratamiento para personas que se encuentran a la espera de un trasplante.
Vanesa Escalante Arroyo, secretaria de Salud estatal, reconoció la decisión de la familia del donador y destacó que la donación representa una oportunidad para otras personas que requieren un órgano para continuar con su vida.
La funcionaria subrayó el carácter solidario de estos procedimientos y señaló que cada donación puede convertirse en una posibilidad de vida para pacientes que enfrentan una enfermedad y requieren un trasplante.
La operación se realizó mediante un dispositivo aéreo coordinado con las instituciones responsables de la atención médica, la procuración, regulación y traslado de los órganos, con la finalidad de disminuir el tiempo entre su extracción y la llegada al hospital receptor.
La participación del Ceetra y del Cenatra permitió articular las acciones relacionadas con la procuración y el traslado, mientras que el CRUMH intervino dentro de la coordinación médica y operativa necesaria para concretar el desplazamiento.
El caso representa además uno de los procesos en los que la donación realizada en un hospital de Hidalgo permite que órganos procurados en la entidad sean destinados a pacientes que requieren un trasplante fuera del estado.
La Secretaría de Salud indicó que el fortalecimiento de la coordinación entre instituciones forma parte de las acciones para ampliar las oportunidades de atención y favorecer que los órganos donados puedan llegar oportunamente a quienes los necesitan.
Detrás del traslado se encuentra la decisión de una familia de donar los órganos de un ser querido y una cadena de personal médico, especialistas, instituciones y servicios de emergencia que hicieron posible que un hígado y dos riñones recorrieran el trayecto entre Tulancingo y la Ciudad de México.
En este caso, el destino de los órganos ya está definido: dos pacientes pediátricos, de ocho y 15 años, recibirán una oportunidad de tratamiento a partir de una donación realizada en Hidalgo.