La Secretaría de Salud ofreció mantener abierto el diálogo con la industria farmacéutica para impulsar la investigación clínica, simplificar los procesos regulatorios y facilitar el acceso de los pacientes a nuevos tratamientos, ante el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, la resistencia a los antimicrobianos y las amenazas sanitarias emergentes.
Rafael Ricardo Valdez Vázquez, subsecretario de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional, afirmó, en representación del secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, que el desarrollo de nuevos medicamentos y tecnologías debe traducirse en beneficios concretos para la población y no limitarse a los descubrimientos científicos.
“Una innovación que no llega a la gente es un logro incompleto”, sostuvo durante la Semana de la Innovación 2026, organizada por la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF).
Ante representantes de las 33 empresas afiliadas a la AMIIF, investigadores, médicos y organizaciones de pacientes, Valdez Vázquez aseguró que las autoridades buscan generar condiciones de certidumbre y transparencia para fortalecer la investigación clínica en México.
“Escuchamos a la comunidad científica, simplificamos los procesos dentro del marco regulatorio y abrimos espacios para la colaboración para que la investigación clínica encuentre en México un terreno fértil y confiable”, declaró.
También informó que la innovación, la transferencia tecnológica y los mecanismos para incorporar nuevas tecnologías sanitarias fueron temas centrales de una reunión sostenida con el diplomático húngaro Olivér Várhelyi, comisario europeo de Salud y Bienestar Animal de la Unión Europea.
El subsecretario destacó que la pandemia evidenció la importancia de que los países cuenten con capacidades propias de investigación, producción y distribución de medicamentos y vacunas.
“La pandemia nos dejó que la capacidad de investigar, producir y distribuir es también una cuestión de soberanía y de seguridad sanitaria”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que México necesita fortalecer la formación de especialistas, la generación de conocimiento científico y patentes, así como los mecanismos para que los descubrimientos se traduzcan en tratamientos disponibles para la población.
La Secretaría de Salud planteó que la investigación clínica debe aprovechar las capacidades de los institutos nacionales de salud, hospitales de alta especialidad y centros científicos para ampliar las posibilidades de acceso a terapias de vanguardia.
“Cada estudio clínico que se realiza en el país acerca a terapias de vanguardia a nuestros pacientes. Además, con ello también se forman especialistas y se fortalecen nuestras instituciones”, afirmó el subsecretario.
Valdez Vázquez destacó que México cuenta con casi 130 millones de habitantes, una base manufacturera integrada a cadenas globales de valor y la segunda economía más grande de América Latina, condiciones que, señaló, pueden aprovecharse para fortalecer el desarrollo científico y la producción de tecnologías sanitarias.
Advirtió que el envejecimiento poblacional, las enfermedades crónicas, la resistencia a los antimicrobianos y las amenazas sanitarias emergentes requieren respuestas conjuntas del gobierno, las instituciones académicas y las empresas farmacéuticas.
“Queremos una industria de innovación que sea fuerte, ética y comprometida con el país y el sector salud encontrará una puerta abierta hoy y en adelante para dialogar, construir acuerdos y avanzar en lo que nos une, el bienestar de las y los mexicanos”, expresó.
Buscan garantizar acceso efectivo a los tratamientos
Por su parte, Jorge Luis Caridad, presidente de la AMIIF y director general de Johnson and Johnson Innovative Medicine, reconoció los esfuerzos del gobierno federal para fortalecer la investigación clínica, modernizar la regulación sanitaria e impulsar la inversión en salud, aunque advirtió que todavía existen desafíos para que los descubrimientos científicos lleguen oportunamente a los pacientes.
“Para que una innovación llegue a un paciente, se necesita mucho más que un descubrimiento. Se requieren investigadores, se requieren hospitales, se requiere infraestructura, se requiere financiamiento, se requieren instituciones fuertes”, dijo.
El representante de las 33 compañías afiliadas a la asociación destacó que la incorporación de la investigación clínica como prioridad del Plan México 2030 ha generado una respuesta de la industria farmacéutica mediante inversiones, aunque no precisó montos ni proyectos específicos.
También reconoció los esfuerzos para ampliar las capacidades nacionales de investigación, agilizar los procesos regulatorios y fortalecer las instituciones responsables de la propiedad intelectual.
Caridad consideró necesario acelerar el recorrido entre el descubrimiento científico y el acceso efectivo a los tratamientos, además de preparar a las instituciones para incorporar tecnologías que evolucionan rápidamente.
Explicó que la inteligencia artificial está acelerando el descubrimiento de nuevas moléculas, mientras que las terapias celulares y la medicina de precisión abren posibilidades para tratar enfermedades que hasta hace poco parecían incurables.
Sin embargo, señaló que estos avances no se traducen automáticamente en mejores condiciones de salud, debido a que requieren infraestructura hospitalaria, financiamiento, personal especializado e instituciones capaces de incorporarlos a la atención médica.
Asimismo, sostuvo que México necesita fortalecer tanto la industria farmacéutica internacional como la nacional, desarrollar nuevas terapias y garantizar la disponibilidad de medicamentos genéricos de calidad.
El presidente de la AMIIF planteó que la inversión en salud también tiene efectos económicos y sociales, al relacionarse con la productividad, la competitividad y la reducción de desigualdades.
“Un país sano es un país menos desigual, es un país más competitivo, es un país más productivo”, declaró.
En tanto, Erika Quevedo, directora ejecutiva de la AMIIF, señaló que México debe definir su posición frente a la competencia internacional por atraer inversión, conocimiento y talento científico, en un contexto de transformación de la medicina, la biotecnología y las cadenas globales de valor.
“¿Queremos que México sea un país líder en innovación en salud? ¿Queremos reaccionar a los cambios cuando ya ocurrieron? ¿O realmente queremos construir desde ahora las capacidades del mañana?”, planteó.
Quevedo destacó que fortalecer las capacidades científicas nacionales requiere colaboración internacional, inversión privada, políticas públicas y participación de universidades, investigadores, autoridades sanitarias y organizaciones de pacientes.
Señaló que las discusiones también abordarán las barreras que enfrentan los pacientes para acceder a tratamientos innovadores, la seguridad de los medicamentos, la propiedad intelectual y el emprendimiento en ciencias biomédicas.
La Semana de la Innovación AMIIF 2026 se desarrolla del 14 al 16 de octubre en la Ciudad de México, con la participación de representantes de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), instituciones de investigación, organizaciones de pacientes y empresas farmacéuticas.
La asociación, fundada en 1950, agrupa a 33 compañías dedicadas a la investigación y desarrollo farmacéutico y busca fortalecer la colaboración entre el sector público, la comunidad científica y la industria para ampliar el acceso a nuevas opciones de tratamiento.
IYC