El cáncer de testículo casi nunca avisa con dolor. Una persona podría pasar una vida sin saber que tiene esta enfermedad, ya que suele aparecer como una masa dura dentro de la bolsa escrotal que no genera incomodidad.
“Es por eso que muchos hombres la dejan pasar: el cáncer no duele, no molesta”, advierte Salomón Lupa, urólogo con 35 años de experiencia en el Centro Médico ABC.
Sin dolor ni malestar, pero a un tacto de distancia
La gravedad de este silencio se refleja en las estadísticas. De acuerdo con cifras de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la OMS y la Universidad Nacional Autónoma de México, el cáncer testicular es el tercer tipo de cáncer con más casos nuevos al año en hombres en México.
Se trata de una neoplasia sólida que afecta principalmente a adultos jóvenes. Aunque puede desarrollarse a cualquier edad, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos y la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS) señalan que el 51 por ciento de los casos se diagnostican entre los 20 y 34 años, mientras que el 6 por ciento ocurre en niños y adolescentes.
Debido a que no presenta malestares en etapas tempranas –por ejemplo, dolor, mal olor, comezón o hinchazón–, el especialista Salomón Lupa señala que la autoexploración es vital para prevenir que crezca y llegue a un punto de no retorno.
“El mejor momento es durante el baño: con frío, el testículo tiende a subir, así que conviene un ambiente cálido y tranquilo, especialmente en un espacio privado donde la persona se sienta en confianza”, explica.
APRENDE A RECONOCERLO¿Cómo hacer una autoexploración de los testículos?
Conoce tu cuerpo: Coloca la mano sobre cada testículo y pálpalo con suavidad.
Textura normal: Un testículo sano debe sentirse ovoide, liso y blando.
La señal de alerta: Lo que no debe encontrarse es una masa o protuberancia dura en ninguno de los dos lados.
El doctor Lupa insiste en que primero hay que aprender cómo se siente el propio testículo normal, para luego notar cualquier cambio. “La autoexploración es básica y nos ayuda de manera muy importante en el diagnóstico del cáncer de testículo. Definitivamente son tuyos, tócatelos”.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Cada cuerpo es diferente, especialmente al tratarse de órganos sexuales; por ejemplo, es normal que un testículo cuelgue más abajo que otro o que haya una pequeña diferencia de tamaños. No todo bulto es cáncer, dentro de la bolsa escrotal también puede haber infecciones, venas dilatadas, líquido acumulado o hernias que bajan desde la ingle.
“A la hora de palparlas, se tocan diferente a como se toca un cáncer de testículo”, explica Lupa, por eso la revisión debe hacerla un especialista.
Sin embargo, hay una serie de sensaciones que se pueden percibir desde casa y esto es a lo que se debe prestar atención al momento de autoexplorarse.
- Un bulto o una zona endurecida en el testículo, por lo general no produce dolor.
- Un testículo hinchado o que creció.
- Sensación de pesadez o dolor en el escroto o la parte baja del abdomen.
- Crecimiento o dolor en las mamas, un signo poco frecuente causado por hormonas que producen algunos tumores.
Si el cáncer se ha extendido a otras zonas, la ACS señala que puede provocar dolor lumbar, falta de aire, tos o dolor de cabeza, aunque muchos pacientes no presentan síntomas en esa fase.
“En cuanto se note algo que antes no estaba, es momento de ir con el urólogo; más vale pecar de precavido”, enfatiza Lupa. “No hay que esperar a que duela”.
Factores de riesgo y mitos sobre el cáncer testicular
Aunque aún no se conocen las causas exactas que desencadenan este padecimiento, la medicina ha identificado diversos factores de riesgo: antecedentes familiares, infección por VIH, carcinomas o la criptorquidia (cuando los testículos no descienden adecuadamente durante la gestación).
Al respecto, el doctor Lupa explica que en los bebés se puede esperar hasta los dos años para que los órganos desciendan de forma natural; de no ser así, se realiza una cirugía sencilla para fijarlos en el escroto.
Por otro lado, el especialista aclara una creencia muy difundida: “Hay una leyenda urbana que dice que los golpes pueden causar cáncer, pero es completamente falso”.
“Lo mejor que un hombre puede hacer es autoexplorarse. Un tumor que se detecta a tiempo está localizado, y aunque el pronóstico general de esta enfermedad suele ser favorable, la oportunidad de actuar antes de que se extienda marca toda la diferencia”, concluye el especialista.
DSH