Hay ocasiones en las que un golpe, una mala postura o una torcedura causan que el líquido sinovial se derrame y la zona de la articulación se inflame. A esta condición se le llama sinovitis.
La membrana sinovial recubre las articulaciones para proteger a los cartílagos de la fricción ocasionada por el movimiento del cuerpo, pero cuando un golpe fuerte rompe esta membrana, el líquido sinovial se sale de su lugar provocando calor, dolor e inflamación en esa zona.
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No sólo los golps y lesiones pueden ocasionar esta condición, algunas enfermedades como el reumatismo, la gota, el alcoholismo o la insuficiencia renal también pueden provocar sinovitis.
Las personas que padecen artritis reumatoide y aquellos que realizan actividades repetitivas en sus trabajos como estar en la computadora mucho tiempo, trabajar en una línea de producción o en deportes que involucran el lanzamiento de una pelota como béisbol, se encuentran en mayor riesgo de padecerla.
RL