La resiliencia es una capacidad que ayuda a enfrentar dificultades y aunque puede aportar importantes ventajas para afrontar los problemas cotidianos, también puede traer consigo algunas consecuencias que no siempre resultan positivas.
Esta fortaleza emocional se desarrolla a partir de distintas experiencias y aprendizajes que ocurren a lo largo de la vida. En MILENIO te compartimos qué es la resiliencia, por qué ciertas generaciones han desarrollado éste aspecto con mayor profundidad.
¿Qué es la resiliencia y cómo se manifiesta?
De acuerdo con un estudio psicológico publicado en un medio español, la resiliencia no es un rasgo de nacimiento, sino una construcción que se arma con las vivencias diarias. La psicóloga Olga Albaladejo señaló que esta capacidad permite que las personas puedan resistir, adaptarse y seguir funcionando.
Ésta no se adquiere de eventos extraordinarios o raros, sino de procesos cotidianos y sencillos que ocurren de manera habitual en el transcurso de las vidas diarias.
Olga explica que esto se manifiesta a través del control interno y la propia existencia, reflejándose en una alta tolerancia a la frustración, autorregulación de emociones y una gran capacidad de atención.
¿Por qué quienes nacieron entre 1960 y 1970 desarrollaron mayor capacidad de adaptación?
La especialista indica que las personas nacida en estas décadas crecieron en un entorno familiar destino, en el cual se les otorgó mayor autonomía personal desde muy temprana edad, sumado a menor supervisión paternal y mayor contacto con pequeños problemas cotidianos.
A ello se suma la capacidad de enfrentar problemas pequeños y lograr superarlos sin ayuda externa es un factor clave para prepararse en situaciones aún más complejas en el futuro, éste proceso es conocido como "inoculación del estrés", es decir, aprender poco a poco a manejar las dificultades.
Además, resolver obstáculos cotidianos por cuenta propia fortalece la autosuficiencia, es decir, la confianza que una persona desarrolla en s capacidad de enfrentar y solucionar problemas. Dicha seguridad ayuda a construir una mayor resiliencia.
¿Qué experiencias marcaron la fortaleza emocional de esta generación?
La experta en psicología explica que varias experiencias sencillas fueron clave para entrenar emocionalmente a la generación nacida entre 1960 y 1970. Estas son algunas de las vivencias clave:
- Volver solos a casa, de regreso del colegio o de jugar en la calle.
- Resolver malentendidos y desacuerdos con amistades, solucionar conflictos y peleas infantiles de forma autónoma, sin interferencia de un adulto responsable.
- Tolerar momentos de aburrimiento e inactividad sin recibir estímulos constantes o entretenimiento a través de pantallas.
Sin embargo, esto también tiene un costo. Pues al desarrollar ésta enseñanza silenciosa de creer que se debe resolver todo por cuenta propia puede tener problemas en la adultez en pedir ayuda, identifica sentimientos propios o descuidarse a uno mismo para cuidar a otros.
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