Ciencia y Salud

¿Cómo funciona el bicarbonato de sodio? Un estudio revela qué ocurre con los malos olores

¿Para qué sirve el bicarbonato de sodio? Un estudio analizó su efecto sobre los malos olores y McGill explica cómo actúa a nivel químico.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

El bicarbonato de sodio suele estar asociado con recetas de cocina, trucos de limpieza y, especialmente, con un consejo que muchas personas han escuchado alguna vez: colocar un recipiente con este polvo dentro del refrigerador para evitar los malos olores.

Aunque parece un remedio sencillo, detrás de esa práctica existe una explicación química.

El bicarbonato puede interactuar con algunas de las sustancias que generan olores desagradables y modificar sus propiedades. Sin embargo, esto no significa que sea capaz de eliminar cualquier olor ni que funcione de la misma manera en todas las situaciones.

¿Qué ocurre cuando el bicarbonato entra en contacto con un olor?

Un olor aparece cuando determinadas moléculas llegan al aire y alcanzan nuestros receptores olfativos. Esas moléculas pueden proceder de alimentos, residuos orgánicos y otros materiales que liberan sustancias volátiles.

Algunas de esas sustancias tienen características ácidas. El bicarbonato de sodio, por su naturaleza alcalina, puede reaccionar con ciertos compuestos de este tipo.

El resultado puede ser una sustancia menos volátil, es decir, un compuesto que tiene menor facilidad para permanecer en el aire y llegar hasta la nariz.

Esta es una de las razones por las que el bicarbonato puede ayudar a disminuir determinados olores.

Por eso, aunque comúnmente se dice que “absorbe” los malos olores, la explicación química es más precisa: en algunos casos, el bicarbonato puede neutralizar determinados compuestos responsables del olor mediante una reacción química.

Estudio pone a prueba el bicarbonato con restos de comida

La eficacia del bicarbonato frente a los olores también fue estudiada en un experimento publicado en la revista Waste Management.

Los investigadores querían conocer qué efecto tenía este compuesto sobre el olor producido por residuos de alimentos durante su almacenamiento.

Para realizar las pruebas utilizaron recipientes de ocho litros y colocaron en ellos aproximadamente un kilogramo de residuos de comida. Posteriormente añadieron diferentes cantidades de bicarbonato y observaron los cambios durante siete días.

Las cantidades utilizadas fueron de 50, 75 y 100 gramos de bicarbonato por cada kilogramo de residuos.

Además de comparar las muestras tratadas con otras que no recibieron bicarbonato, los investigadores midieron la concentración del olor generado durante el periodo de observación.

¿Cuáles fueron los resultados?

Uno de los resultados más destacados apareció con 50 gramos de bicarbonato por cada kilogramo de residuos.

Después de siete días, los residuos sin tratamiento habían alcanzado una concentración de olor de aproximadamente 2 mil 100 unidades de olor por metro cúbico. En cambio, la muestra tratada con 50 gramos registró alrededor de 630 unidades.

De acuerdo con los investigadores, esto representó una reducción cercana al 70 por ciento de la concentración del olor.

¿Por qué los residuos de comida producen malos olores?

Cuando los alimentos comienzan a degradarse, microorganismos y otros procesos químicos transforman parte de la materia orgánica.

Durante ese proceso pueden generarse distintos compuestos volátiles. Algunos contribuyen a los olores desagradables que reconocemos cuando una bolsa de basura lleva varios días acumulada o cuando quedan restos de comida olvidados en un recipiente. Entre esos compuestos pueden encontrarse ácidos grasos volátiles.

Precisamente por sus propiedades alcalinas, el bicarbonato puede reaccionar con algunos de ellos y modificar su composición química.

¿Más bicarbonato significa menos olor?

El experimento con residuos de comida ofrece una respuesta interesante: no necesariamente. Los investigadores observaron que aumentar la cantidad de bicarbonato no implica automáticamente obtener un mejor resultado.

De hecho, señalaron que cantidades superiores a 100 gramos por kilogramo de residuos podían elevar demasiado el pH y favorecer la volatilización del amoníaco.

¿Cómo usar bicarbonato para combatir malos olores?

  • Limpia primero el refrigerador.
  • Retira cualquier alimento en mal estado y limpia los restos de comida o líquidos que puedan estar provocando el olor.
  • Pon bicarbonato en un plato pequeño.
  • Coloca unas cucharadas de bicarbonato de sodio en un plato o recipiente sin tapa.
  • Déjalo dentro del refrigerador.
  • Coloca el plato en una zona estable, donde no pueda volcarse y lejos de los alimentos que puedan entrar en contacto directo con el polvo.
  • Déjalo expuesto al aire.
  • No lo tapes. La idea es que el bicarbonato tenga contacto con el aire del refrigerador y pueda interactuar con algunos de los compuestos responsables de los malos olores.
  • Cambia el bicarbonato cuando sea necesario.

Si el mal olor continúa, revisa nuevamente si existe algún alimento o derrame que esté generando el problema. El bicarbonato puede ayudar a controlar determinados olores, pero no sustituye la limpieza ni elimina la fuente que los produce.

APC 

Google news logo
Síguenos en
Adriana Paez
  • Adriana Paez
  • Periodista de la Unidad de Tráfico en Milenio, donde cubre temas de Soft y Hard con enfoque en información viral, social y cultural. Antes colaboró en Telediario, en la sección Ciudad de México. Egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.