El reciente caso relacionado con un crucero internacional volvió a poner bajo atención al hantavirus, una enfermedad que en las últimas décadas ha registrado brotes y contagios en distintos países del mundo, principalmente en América.
Aunque el virus no es nuevo, la alerta surgida tras el viaje del buque MV Hondius provocó que autoridades sanitarias de distintos países activaran protocolos de seguimiento y vigilancia epidemiológica.
Especialistas recuerdan que el hantavirus suele estar relacionado con el contacto con roedores infectados y que algunos brotes registrados en Sudamérica han generado preocupación por la posibilidad de transmisión entre personas.
De acuerdo con información de organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y ministerios de Salud de distintos países de América Latina, el hantavirus ha sido detectado históricamente en regiones rurales donde existe presencia de roedores silvestres portadores del virus.
¿Qué países han registrado brotes de hantavirus?
Uno de los países con más antecedentes relacionados con el hantavirus es Argentina. Reportes del Ministerio de Salud argentino y publicaciones científicas sobre la cepa Andes han documentado distintos brotes durante las últimas décadas, especialmente en la región de la Patagonia.
Uno de los episodios más conocidos ocurrió en 2018 en la provincia de Chubut, donde autoridades sanitarias investigaron posibles contagios entre personas.
Chile también ha registrado casos de manera periódica, principalmente en zonas del sur del país. El Ministerio de Salud chileno mantiene desde hace años campañas de prevención enfocadas en áreas rurales y boscosas, donde habitan roedores asociados con la transmisión del virus.
En Estados Unidos, información de los CDC ubica la mayoría de los antecedentes en estados del oeste y suroeste del país. Uno de los casos más recordados ocurrió en 1993 en la región conocida como Four Corners, entre Arizona, Nuevo México, Colorado y Utah, episodio que llevó a identificar el llamado “Sin Nombre virus”, una variante detectada en Norteamérica.
Datos recopilados por la Organización Panamericana de la Salud también muestran antecedentes de contagios y brotes en países como Brasil, Panamá, Bolivia y Paraguay.
En varios de estos casos, las investigaciones sanitarias relacionaron los contagios con actividades agrícolas, campamentos o exposición a espacios contaminados por roedores infectados.
El caso del crucero volvió a poner atención sobre el virus
El hantavirus volvió a colocarse bajo atención internacional tras el brote detectado en el crucero MV Hondius, donde al menos tres personas murieron y autoridades sanitarias mantienen seguimiento sobre pasajeros vinculados con la cepa Andes.
Distintos países adoptaron medidas diferentes para dar seguimiento a las personas que estuvieron a bordo del barco. Las autoridades de Santa Elena, el territorio británico ubicado en el Atlántico sur donde desembarcaron varios pasajeros, informaron que algunas personas consideradas contactos de mayor riesgo recibieron instrucciones de aislarse durante 45 días.
En Reino Unido, funcionarios sanitarios confirmaron que dos pasajeros que regresaron antes de terminar el viaje permanecen en aislamiento voluntario, aunque no presentan síntomas. Además, un pequeño grupo de contactos cercanos también decidió mantenerse bajo observación.
Singapur reportó vigilancia sobre dos hombres que viajaron desde Santa Elena hacia Sudáfrica antes de regresar a Asia. Ambos permanecen aislados mientras se realizan pruebas de detección del virus.
En Estados Unidos, autoridades de Texas y Arizona informaron que mantienen seguimiento sanitario sobre pasajeros que abandonaron el crucero durante abril. Según funcionarios locales, hasta ahora no han desarrollado síntomas.
Canadá también recomendó aislamiento preventivo a dos ciudadanos que regresaron a Ontario después del viaje.
Mientras tanto, científicos buscan comprender mejor el comportamiento del virus Andes. Investigadores analizan si la cepa pudo presentar cambios genéticos que faciliten su transmisión y estudian con mayor detalle la manera en que podría propagarse entre personas.
La doctora Jeanne Marrazzo, directora de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, señaló que los investigadores creen que, si el virus logra transmitirse entre personas, esto ocurriría principalmente cuando el paciente ya presenta síntomas. Según explicó, el contagio podría darse mediante pequeñas partículas expulsadas al hablar, toser o estornudar.
Con información de AP / JCM