La evolución humana reciente fue mucho más intensa de lo que se creía. Un estudio publicado en Nature y liderado por la Universidad de Harvard analizó cerca de 16 mil genomas antiguos y encontró que la selección natural se aceleró a partir del inicio de la agricultura, hace unos 10 mil años.
Este cambio marcó un antes y un después en la biología humana. Los científicos identificaron cientos de variantes genéticas que se volvieron más comunes —o desaparecieron— debido a ventajas evolutivas en ese contexto.
Genes que siguen presentes hoy
Más del 60% de las variantes detectadas están relacionadas con rasgos actuales, como:
- Riesgo de diabetes tipo 2
- Trastornos como esquizofrenia
- Enfermedades autoinmunes
- Tono de piel y características físicas
Algunas adaptaciones, como la tolerancia a la lactosa, surgieron precisamente en esta etapa.
Evolución en movimiento
El estudio también revela que no todos los cambios fueron permanentes. Algunos genes aumentaron su presencia y después disminuyeron, lo que indica que las ventajas evolutivas cambian con el entorno.
Además, ciertos rasgos asociados hoy a riesgos de salud pudieron haber sido útiles en el pasado.
Los investigadores identificaron 479 variantes genéticas fuertemente influenciadas por la selección natural. Este tipo de hallazgos permite entender mejor por qué ciertas enfermedades siguen siendo comunes.
El ADN antiguo, concluyen los expertos, no solo explica de dónde venimos, sino también por qué nuestro cuerpo es como es hoy.
JCM