Ciencia y Salud

Reservorios zoonóticos, laboratorios y fondo con recursos, claves para anticipar pandemias: OPS

Enfermedades impulsadas por el cambio climático, la degradación ambiental y la movilidad humana, exige fortalecer la vigilancia integrada.

El director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, advirtió que la creciente amenaza de enfermedades zoonóticas y transmitidas por vectores en las Américas impulsadas por el cambio climático, la degradación ambiental y la movilidad humana, exige fortalecer la vigilancia integrada bajo el enfoque de Una Salud, así como consolidar redes de laboratorio y financiamiento internacional para anticipar pandemias.

Durante su participación en The One Health Summit, donde intervino en una sesión sobre reservorios zoonóticos y vectores así como en un foro económico centrado en gobernanza y datos, Barbosa subrayó que la propagación de la influenza aviar a más especies, incluidos mamíferos, así como la expansión de vectores, evidencia la urgencia de mantener vigilancia genómica sostenida.

Se trata de amenazas, añadió, que tienen impactos directos en la salud, la seguridad alimentaria, el comercio y los ecosistemas.

Enfermedades como dengue, chikungunya, virus del Nilo Occidental e influenza aviar no solo aumentan en incidencia, sino que se expanden hacia nuevos territorios, en un contexto donde los sistemas humanos, animales y ambientales están estrechamente vinculados.

“Estamos viendo una dinámica cada vez más compleja, con patógenos que se adaptan a nuevos entornos”, indicó.

Por eso, dijo, “es esencial construir sistemas verdaderamente integrados para la detección temprana, la evaluación de riesgos y la respuesta”.

Ninguna institución por sí sola puede responder a estos riesgos, agregó.

“Ningún sector por sí solo puede anticipar o responder eficazmente a estas amenazas; se requiere una acción coordinada y multisectorial”, señaló.

Ante científicos, investigares, ministros de salud y tomadores de decisiones, Barbosa detalló que la propagación de la influenza aviar a más especies, incluidos mamíferos, así como la expansión de vectores, evidencia la urgencia de mantener vigilancia genómica sostenida.

“Es esencial construir sistemas verdaderamente integrados para la detección temprana, la evaluación de riesgos y la respuesta”, sostuvo.

Barbosa destacó que la OPS ha avanzado en el fortalecimiento de estas capacidades mediante la Alianza Regional de Laboratorios y Vigilancia Genómica de Una Salud, desarrollada con Fondation Mérieux, la Red Pasteur y los institutos nacionales de salud pública.

Esta alianza fortalece el diagnóstico, la secuenciación y la bioinformática para enfermedades zoonóticas prioritarias, además de integrar datos de laboratorio, genómicos y epidemiológicos.

También resaltó plataformas como PAHOgen y mecanismos intersectoriales que permiten protocolos armonizados y vigilancia más precisa entre países.

En paralelo, indicó que la vigilancia se ha extendido a zonas críticas como la Amazonía y el Darién, donde convergen biodiversidad, movilidad humana y presiones ambientales.

En estas regiones opera la Red Amazonía–Darién para Zoonosis Emergentes (RADE), que articula vigilancia conjunta, análisis de riesgos y preparación coordinada entre países.

El esfuerzo, explicó, se fortalece con la iniciativa PIVOT, apoyada por el Fondo Pandémico y desarrollada con organismos como el IICA, la FAO, el Banco Mundial y el BID.

“Se verá fortalecido con el apoyo del Fondo Pandémico y la iniciativa PIVOT”, detalló.

Indicó que estos mecanismos permiten ampliar la vigilancia en el origen de la transmisión, fortalecer la evaluación intersectorial de riesgos y mejorar la preparación ante amenazas emergentes.

Barbosa enfatizó que el desafío no es la falta de información, sino su fragmentación.

“El desafío que enfrentamos no es la ausencia de datos, sino la falta de datos utilizables, confiables y conectados”, advirtió.

Subrayó que generar más datos no es suficiente si no se transforman en inteligencia accionable para la toma de decisiones.

“No solo se trata de compartir datos, sino de compartir inteligencia y análisis epidemiológicos”, afirmó.

Barbosa comentó que en muchos países persisten dos obstáculos centrales: la fragmentación de sistemas y la falta de confianza para intercambiar información.

“Los datos deben tratarse como una infraestructura crítica”, reiteró.

Por lo que, dijo, sin gobernanza clara, estándares y rendición de cuentas, incluso las herramientas más avanzadas serán insuficientes.

En ese contexto, la OPS ha desarrollado un modelo de datos de Una Salud (One Health) y plataformas regionales que permiten integrar información y fortalecer la vigilancia.

Barbosa advirtió que, sin interoperabilidad, el enfoque de Una Salud (One Health) seguirá siendo conceptual y no operativo.

“La acción más importante es construir una gobernanza sólida, generar confianza y establecer sistemas interoperables”, subrayó.

Y por lo mismo Barbosa insistió en que la cooperación internacional será determinante para anticipar crisis sanitarias.

“Trabajando juntos, podemos construir un futuro mejor preparado para prevenir la próxima epidemia o pandemia antes de que ocurra”, sostuvo.

MVDJ

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Blanca Valadez
  • Blanca Valadez
  • Periodista formada en la UNAM. Con 33 años de oficio, impulsada por la curiosidad y la aventura. Ha captado la voz de ilustres como Octavio Paz y Carlos Fuentes. Hoy explora los enigmas del cuerpo y la mente en relatos que resuenan en prensa, TV, radio y web.
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