La Secretaría de Salud federal registra tres casos confirmados de “infección por bacterias invasivas” en Tamaulipas, manteniéndose vigilancia epidemiológica porque suelen generar padecimientos como neumonía y meningitis y llegar a ser letales de no atenderse en forma oportuna.
Así lo clasifica la dependencia, precisando que entre los agentes invasivos están el haemophilus influenzae (bacteria gram-negativa), streptococcus pneumoniae (coco gram-positivo) y neisseria meningitidis (diplococo gramnegativo).
En 2025, Tamaulipas tuvo 52 casos sospechosos de “infección por bacterias invasivas”, con lo que se ubicó en el octavo lugar nacional, mientras en lo que va de 2026 son 12 las notificaciones, de acuerdo con un reporte de fecha 10 de abril del presente año.
Sin embargo, se han comprobado solo tres casos en el citado periodo, indica la Secretaría de Salud en su informe estadístico. El mayor número lo tiene Ciudad de México con 119, seguido de Guanajuato con 46, Jalisco 24, Nuevo León 14, Aguascalientes 12, Estado de México 6. Baja California Sur, Querétaro y Zacatecas tienen 5 casos confirmados cada uno; Baja California, Chihuahua, Guerrero e Hidalgo 4; Tamaulipas, Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo y Sinaloa 3; Tabasco 2, y finalmente Morelos, Nayarit, San Luis Potosí y Yucatán con 1, dando una suma total de 276.
En el pasado mes de marzo se presentaron en Aguascalientes, Ciudad de México y Guanajuato, tres fallecimientos con diagnósticos de neumonía y meningitis, asociados a haemophilus influenzae y streptococcus pneumoniae, donde dos de los pacientes padecían hipertensión arterial como comorbilidad. Las víctimas eran del género masculino y tenían 63, 71 y 32 años de edad.
Recomendaciones en hospitales
La Secretaría de Salud federal emitió recomendaciones para la prevención y control de infecciones hospitalarias por bacterias invasivas, con medidas enfocadas a la vigilancia epidemiológica y notificación, precauciones estándar, aislamiento, prevención y control de infecciones así como manejo de contactos.
Esto implica, notificación inmediata de casos probables o confirmados, vigilancia de rutina en pacientes con cuadro clínico probable de meningitis o neumonía bacteriana, envío de aislamientos para identificación y tipificación, registro completo de información clínica, epidemiológica y estado de vacunación.
Asimismo, realizar una evaluación hospitalaria en caso de incremento inusual de casos, extremar precauciones en higiene de manos, uso de guantes ante riesgo de contacto con sangre, secreciones o mucosas, utilizar bata cuando exista peligro de salpicaduras, empleo de mascarilla y protección ocular.
De igual manera, efectuar limpieza y desinfección rutinaria de superficies y equipo reutilizable, respirador N95 por el personal de salud, organización de áreas diferenciadas si existe más de un caso simultáneo, verificación del estado de vacunación y actualización del esquema en grupos de riesgo, entre otras medidas.
Afectaciones de las enfermedades
El médico general Adalberto Sustaita explica que las “infecciones por bacterias invasivas” son aquellas donde los microorganismos logran ingresar a la sangre, el cerebro o los pulmones y, de no detectarse a tiempo, causan graves afectaciones a la salud.
“Pueden entrar al torrente sanguíneo, llegar a órganos internos y provocar meningitis, neumonía grave, sepsis (infección generalizada) y se empiezan a manifestar con fiebre alta persistente, dolor intenso de cabeza, pecho o abdomen, rigidez en el cuello, dificultad para respirar, confusión o somnolencia y fuertes escalofríos, entre otros síntomas”.
El profesional de la salud detalló que los grupos en mayor riesgo son los adultos mayores, los niños menores de cinco años, personas con enfermedades como diabetes, VIH y cáncer y todo aquel ciudadano que no cuente con su esquema de vacunación actualizado.
“La vacunación es un escudo contra algunos de estos agentes bacterianos, además del lavado frecuente de manos, y es importante evitar el contacto con personas enfermas y atender de forma temprana cualquier síntoma porque las infecciones pueden evolucionar en horas y escalar a una situación de gravedad alta y potencialmente mortal”.
Agregó que las complicaciones más peligrosas son la sepsis, que es una respuesta extrema del cuerpo a la infección y puede causar fallas de órganos; el shock séptico que significa una caída crítica de la presión arterial; un daño cerebral permanente y falla de órganos como riñones, hígado, pulmones.