El consumo mundial de drogas alcanzó niveles históricamente altos en 2024, con 331 millones de personas que usaron alguna sustancia ilícita en el último año, mientras México figura en el informe anual de Naciones Unidas como un punto relevante en las redes criminales vinculadas con la fabricación y suministro de metanfetamina para Norteamérica y por el aumento del daño sanitario asociado a su consumo.
El World Drug Report 2026, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, advirtió que el uso de drogas llegó a “niveles históricamente altos a escala mundial”.
La cifra equivale al 6.2 por ciento de la población global de 15 a 64 años y representa un aumento de 34 por ciento frente a una década atrás.
La drectora Ejecutiva de la UNODC, Monica Juma, advirtió que “hemos sido testigos de un aumento sin precedentes de nuevos tipos de drogas en el mercado y, de forma preocupante, algunas son más potentes o peligrosas que antes”.
En la presentación del informe, añadió que las consecuencias ya son visibles con “millones de muertes prematuras y años de vida saludables perdidos innecesariamente; redes de narcotráfico que están colapsando las economías; la destrucción de vidas, comunidades y medios de subsistencia; el aumento de la inseguridad y la violencia”.
En el caso de México, el documento señaló que “el mercado norteamericano de metanfetamina continúa siendo abastecido principalmente por grupos criminales organizados con sede en México”, de acuerdo con autoridades de Estados Unidos.
De modo que el impacto ya no se limita a las redes criminales.
La UNODC documentó que en México la atención por trastornos relacionados con el uso de metanfetamina aumentó 25 veces entre 2015 y 2023.
En el mismo periodo, las admisiones a salas de urgencias por estimulantes distintos de la cocaína, incluida la metanfetamina, crecieron siete veces.
El informe también mencionó a México entre los países bajo monitoreo por cultivo ilícito de amapola, junto con Laos y Myanmar, aunque precisa que no hay evidencia de un aumento que sustituya la caída de la producción de opio en Afganistán.
En el caso mexicano, las estimaciones disponibles indican una reducción del área cultivada al menos hasta 2022.
La UNODC advirtió además que la expansión internacional de métodos de producción de metanfetamina basados en P-2-P ha sido facilitada por “la exportación de experiencia relevante desde México”.
También señaló que en Asia del Sur se ha observado la participación de ciudadanos mexicanos con presuntos vínculos con grupos criminales organizados asentados en México.
La mención a México se extiende al uso de tecnología para el tráfico.
El informe destacó que los drones aéreos han sido utilizados por traficantes para transportar drogas, vigilar y operar como armas, y que su uso fue “particularmente prevalente en México, a lo largo de la frontera con Estados Unidos” desde principios de la década de 2010.
Esos aparatos, agregó, suelen operar de noche, a baja altura, para evitar radares, y no necesariamente aterrizan del otro lado de la frontera: simplemente dejan caer la droga.
Las Américas y Asia concentran el mayor número de consumidores
La UNODC señaló que la expansión de la metanfetamina ya dejó de ser un fenómeno regional.
Las nuevas rutas de tráfico y la expansión de la producción han abierto mercados en Oriente Medio, África y partes de Europa, mientras la creciente demanda también atrae proveedores desde América del Norte.
Las Américas y Asia concentran el mayor número de personas que usan drogas, con 105 millones cada una, seguidas de África, con 74 millones.
Sin embargo, las prevalencias más altas se registran en Oceanía, con 15.5 por ciento, y en las Américas, con 15 por ciento.
La droga más consumida continúa siendo el cannabis, con 256 millones de usuarios en 2024. Su consumo creció 40 por ciento en una década y la prevalencia pasó de 3.8 por ciento en 2014 a 4.8 por ciento en 2024.
En Norteamérica, la prevalencia alcanza 20.5 por ciento entre personas de 15 a 64 años.
Le siguen los opioides, con 63 millones de usuarios; las anfetaminas, con 32 millones; la cocaína, con 25 millones, y el éxtasis, con 21 millones.
La ONU añadió que alrededor de 63 millones de personas viven con trastornos por consumo de drogas.
Los opioides concentran el mayor número de estos casos, seguidos por cannabis, cocaína y estimulantes de tipo anfetamínico. Sin embargo, el cannabis sigue siendo la principal droga asociada con la demanda de tratamiento a escala mundial.
El daño también se mide en vidas, ya que en 2023, casi medio millón de personas murieron por causas relacionadas con el consumo de drogas, 29 por ciento más que una década antes.
El informe abundó que muchas personas, en especial mujeres y grupos vulnerables, siguen sin acceso a servicios de tratamiento y apoyo por escasez de servicios, estigma y discriminación.
Cocaína, una expansión sin precedentes
La cocaína registra una expansión sin precedentes.
La producción potencial de cocaína pura creció más de cuatro veces desde 2014 y llegó a unas 4 mil 100 toneladas en 2024.
Colombia concentró 966 toneladas incautadas, equivalentes al 40 por ciento del total mundial.
El organismo afirmó que “el mercado mundial de cocaína continúa experimentando un fuerte crecimiento tanto en la oferta como en la demanda”.
Las incautaciones mundiales, impulsadas en gran medida por decomisos en Sudamérica, han seguido el ritmo del aumento en la producción, lo que sugiere que la oferta neta disponible para consumidores también ha crecido.
El número de consumidores de cocaína aumentó más de un tercio durante la década previa a 2024.
En Europa Occidental y Central, los datos de tratamiento sugieren un incremento en el uso de crack desde 2015 y hasta 2024.
Los análisis de aguas residuales muestran también aumentos fuertes en el consumo de cocaína, mientras la pureza minorista subió y los precios bajaron al ajustarse por inflación, señales de mayor disponibilidad.
Las rutas hacia Europa siguen pasando por África Occidental, África Central y África del Norte, donde las incautaciones desde 2019 apuntan a un fuerte resurgimiento de ese corredor.
En África del Norte, los datos disponibles de tratamiento y decomisos confirman que la cocaína penetró mercados minoristas. En África Occidental y Central, los servicios de tratamiento ya reportan consumo de crack junto con cocaína inhalada.
En Asia, aunque el tráfico y el consumo de cocaína permanecen en niveles bajos, la UNODC identifica señales de mercados internos en países y territorios con fuertes vínculos con Europa y las Américas.
China, India y Vietnam registraron decomisos récord o históricamente altos en 2023 o 2024, lo que apunta a un potencial de expansión en la región.
Metanfetamina, de mercado regional a alcance global
La metanfetamina dejó de ser un fenómeno concentrado en mercados tradicionales.
La UNODC señaló que sus principales mercados siguen siendo Norteamérica, Asia Oriental y Sudoriental, Australia y Nueva Zelanda, pero en años recientes se ha extendido a nuevas regiones y se aproxima a un alcance global.
Las incautaciones mundiales de metanfetamina muestran una tasa de crecimiento anual aproximada de 13 por ciento a 2024. Myanmar continúa como país predominante de origen para el mercado de Asia Oriental y Sudoriental desde finales de la década de 2000, en un contexto en el que los conflictos internos han favorecido el desarrollo de nuevas rutas.
Desde Myanmar, el tráfico abastece grandes mercados de consumo como China, Indonesia, Malasia, Filipinas y Tailandia, además de mercados más lucrativos, como Australia.
Pero la demanda regional también empezó a atraer oferta desde otras fuentes, incluidas Norteamérica, África occidental y meridional, y Asia sudoccidental.
En Europa Occidental y Central, la fabricación de metanfetamina pasó de una producción limitada y de pequeña escala a laboratorios en un número más amplio de países, incluidos centros de gran escala. En 2024, los decomisos en Países Bajos y España aumentaron de forma pronunciada hasta niveles récord.
Uno de los decomisos importantes en España fue vinculado, según el informe, con un grupo criminal organizado con sede en México.
Nuevas sustancias psicoactivas y opioides sintéticos
Entre las drogas emergentes, la UNODC pone el foco en las nuevas sustancias psicoactivas.
En 2024 se reportaron 755 sustancias de este tipo en el mercado mundial, de las cuales 118 fueron identificadas por primera vez.
“La velocidad de innovación del mercado ilícito quedó reflejada en otro dato: durante 2024 se identificaron en los decomisos cinco veces más tipos de drogas sintéticas que las existentes antes del año 2000, desarrolladas para eludir controles regulatorios y evitar su detección”.
Predominan los cannabinoides sintéticos, las catinonas sintéticas y las fenetilaminas sintéticas.
El informe advirtió que, aunque ninguna de estas sustancias ha desplazado a las drogas tradicionales, algunas representan un riesgo elevado.
El organismo mencionó que “el uso indebido de medicamentos farmacéuticos se ha vuelto más diverso y sigue siendo una faceta destacada del mercado de drogas en todas las regiones”, especialmente entre adolescentes y mujeres.
Los opioides sintéticos figuran entre las mayores alertas. La UNODC menciona fentanilos, nitazenos y orfinas.
Los nitazenos parecen estar más extendidos geográficamente que los fentanilos: desde el primer reporte de isotonitazeno en 2019, al menos 34 nitazenos han sido identificados en 37 países.
En 2024, 29 países notificaron presencia de nitazenos, frente a 18 que reportaron análogos de fentanilo.
El informe añadió que los fentanilos siguen concentrando la mayor parte de las muertes por sobredosis relacionadas con opioides sintéticos, sobre todo en Canadá y Estados Unidos.
Sin embargo, tras el pico de 2022 y 2023, las muertes por sobredosis con fentanilos bajaron en 2024: 17 por ciento en Canadá y al menos un tercio en Estados Unidos.
La llegada de nitazenos y orfinas, con frecuencia más potentes que los fentanilos, generó emergencias agudas y muertes en un conjunto más amplio de países. En Reino Unido, entre junio de 2023 y agosto de 2025, los nitazenos fueron vinculados con alrededor de 750 muertes por sobredosis, aproximadamente tres veces el número de muertes relacionadas con fentanilo y sus análogos.
En Estados Unidos, se reportaron 409 muertes atribuidas a nitazenos en 2024.
La amenaza aumenta porque estas sustancias pueden llegar a los consumidores sin que lo sepan.
La UNODC documentó nitazenos vendidos como opioides falsificados, por ejemplo, oxicodona, buprenorfina o tapentadol, o como benzodiacepinas. También han sido identificados en cocaína, ketamina, GHB, metanfetamina, MDMA, cannabinoides y vapeadores vendidos como THC.
Ketamina, Tusi y mezclas de mayor riesgo
La ketamina aparece como otro mercado en expansión. Se trata de una medicina esencial de la OMS, usada como anestésico en medicina humana y veterinaria, y no está bajo control internacional.
Sin embargo, su uso no médico se reporta cada vez más en distintas regiones.
El informe advirtió que el uso no médico de ketamina en población general no supera al de drogas controladas más establecidas, pero identifica incrementos en Australia, Estados Unidos, Europa Occidental y Central, así como nuevos indicadores en Asia Oriental y Sudoriental, Sudamérica y Canadá.
La UNODC subrayó sobre mezclas conocidas como “pink cocaine”, “tuci” o “tucibi”, observadas primero en Sudamérica y después en Norteamérica, Australia y Europa Occidental y Central.
En Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, la ketamina aparece como componente consistente de esas mezclas, junto con MDMA, cafeína y otros compuestos. En Estados Unidos, algunas muestras de polvos rosas comercializados como “tusi” contenían opioides, incluidos tramadol y fentanilo.
Adolescentes, Vapeo y Redes Sociales
El informe dedicó una advertencia especial a adolescentes.
“La adolescencia es un periodo crítico cuando el cerebro aún está en desarrollo” y que el consumo de drogas en esa etapa trae daños adicionales frente al consumo en edad adulta.
Aunque en algunos países de altos ingresos se observa una baja reciente en el uso adolescente de alcohol, tabaco y cannabis, la ONU advierte que aumentan otras conductas de riesgo: vapeo de tabaco y cannabis, acceso a productos de alta potencia, exposición por redes sociales y videojuegos, y uso de otras drogas como cocaína en partes de Europa, Chile y Costa Rica.
También documentó uso de medicamentos sin prescripción, especialmente entre niñas en Europa, Canadá y Sudamérica.
En África, el informe menciona el aumento de “kush”, una mezcla de composición variable que puede contener opioides sintéticos, incluidos nitazenos.
En Guinea, casi 1 por ciento de los estudiantes encuestados en 2024 reportó uso de “kush”, la tercera droga más mencionada después del cannabis y los inhalantes.
Sobre los decomisos de cannabis, estos alcanzaron niveles históricamente altos en 2024.
La ONU documentó que el comercio internacional también cambió: entre 2015 y 2024, 57 países o territorios fuera de América del Norte identificaron a esa región como origen del cannabis decomisado, frente a sólo 11 durante la década anterior.
Tráfico más sofisticado y mercados digitales
El tráfico también se ha transformado.
La UNODC describió métodos cada vez más sofisticados: rutas marítimas para cocaína hacia Europa, transporte terrestre para opiáceos en Eurasia y América, uso de correo y paquetería para drogas sintéticas, además de contenedores, semisumergibles, drones acuáticos y dispositivos GPS.
La droga transportada por correo cobró relevancia alrededor de 2020, tras las restricciones de viaje por la pandemia y el aumento de compras en línea.
Aunque ese efecto disminuyó en años posteriores, el envío por correo sigue siendo importante para drogas sintéticas, como MDMA, cannabinoides sintéticos, anfetamina, ketamina y catinonas sintéticas.
El informe describió que los métodos marítimos incluyen: barcos pesqueros, lanchas rápidas, embarcaciones recreativas, semisumergibles fabricados para ese propósito, buques mercantes y contenedores comerciales.
En los puertos, las organizaciones recurren a ocultamientos estructurales, compartimentos en contenedores, infiltración de trabajadores portuarios, clonación de contenedores y extracción de cargamentos dentro de terminales.
En 2024, algunos de los principales puertos de entrada a Europa, en Bélgica, Alemania y Países Bajos, mostraron preferencia por envíos más pequeños, incluidos ocultamientos estructurales.
También hubo desplazamientos hacia otros puntos de entrada, como Francia y España, y un uso creciente de puertos europeos menores con poca historia de decomisos de cocaína.
La tecnología digital también modificó las redes criminales. Desde mediados de la década de 2010, plataformas cifradas como Phantom Secure, EncroChat, Sky ECC y Ghost atrajeron a grupos criminales por la percepción de que eran impenetrables.
En otros casos, las autoridades lograron infiltrarlas, obtener información y detener a integrantes de redes criminales.
Comercio WEB
El comercio en línea cambió la relación entre vendedores y consumidores.
La web oscura permitió compras anónimas de drogas, pagos con criptomonedas y entregas por servicios postales.
Las ventas anuales en mercados de la darknet alcanzaron alrededor de 3 mil 100 millones de dólares en 2021, bajaron tras el desmantelamiento de Hydra en 2022 y se estabilizaron después en torno a 2 mil 500 millones de dólares.
Sin embargo, la UNODC señala que, en el mercado minorista, las redes sociales probablemente superan por mucho a la web oscura en número de compradores.
Una encuesta europea de 2024 encontró que 19 por ciento de los consumidores consultados compró drogas por redes sociales, casi cinco veces más que el 4 por ciento que lo hizo en la darknet.
La conclusión del informe es que los mercados de drogas se han vuelto más complejos, se adaptan con rapidez a los cambios tecnológicos, a la inestabilidad geopolítica y a la demanda de consumidores.
Y, en ese escenario, México aparece vinculado a redes criminales de metanfetamina, a la transferencia de conocimiento técnico para su fabricación y a un crecimiento acelerado del daño sanitario interno asociado a esa droga.
El uso indebido de medicamentos también creció
La UNODC advirtió finalmente que el uso indebido de medicamentos con efectos psicoactivos continúa expandiéndose.
“El uso indebido de medicamentos farmacéuticos se ha vuelto más diverso y sigue siendo una faceta destacada del mercado de drogas en todas las regiones”, señaló el informe.
Entre los medicamentos cuyo uso sin supervisión médica genera mayor preocupación figuran opioides farmacéuticos, benzodiacepinas, pregabalina, gabapentina, tramadol, codeína y ketamina, cuya disponibilidad y desvío hacia mercados ilícitos continúan ampliando los riesgos para la salud pública en distintas regiones del mundo.
Monica Juma sostuvo que “la necesidad de centrarse en desarticular a los grupos del crimen organizado nunca ha sido tan urgente. Debemos intensificar los esfuerzos de disuasión, aumentar el intercambio de inteligencia y coordinar operaciones conjuntas, al tiempo que invertimos más en prevención y tratamiento”.
CHZ