En recientes semanas las autoridades sanitarias internacionales han centrado su atención en el crucero de expedición MV Hondius, tras la confirmación de un brote de hantavirus.
El barco, que zarpó originalmente desde Argentina, transporta a pasajeros de diversas nacionalidades que habrían estado expuestos al virus durante actividades de excursión en territorio sudamericano antes de embarcar.
La situación incluso ha escalado debido a la identificación de la cepa Andes, una variante extremadamente agresiva que se distingue de otros hantavirus por su comportamiento biológico; además de su alta tasa de mortalidad.
Ante la sospecha de nuevos contagios entre los pasajeros y la tripulación, el buque ha sido sometido a protocolos de cuarentena y evacuación médica coordinada entre varios países europeos para contener la propagación de la enfermedad en un entorno tan confinado como lo es un crucero.
Síntomas
De acuerdo con MedlinePlus, sitio oficial de información médica aprobado por le gobierno de los Estados Unidos, los síntomas pueden variar, pero los que se mantienen con constancia en los casos de hantavirus son inicialmente:
- Escalofríos.
- Fiebre.
- Dolores musculares.
Posteriormente pasan a ser (1 o 2 días después):
- Tos seca
- Sensación de malestar general.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas y vómitos.
- Dificultad respiratoria.
Sin embargo, solamente análisis y expertos en medicina pueden diagnosticar un caso de hantavirus. Otro aspecto importante es que algunas personas pueden ser asintomáticas, por ello ante cualquier sospecha se recomienda acudir al médico.
¿Cómo te puedes contagiar de hantavirus?
La infección por la cepa Andes puede ocurrir a través de distintas vías, siendo la capacidad de propagación entre humanos su característica más crítica.
El riesgo de contagio interhumano puede presentarse durante la fase de incubación del virus o en los días iniciales tras la aparición de los primeros síntomas.
La convivencia en espacios con ventilación compartida y áreas sociales comunes facilita que el virus pase de un individuo a otro sin necesidad de contacto con animales, es decir los ratones que transmiten dicha enfermedad.
El origen primario de la infección suele ser el contacto con el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), identificado como un reservorio natural, sin embargo, en la cepa Andes no es necesario como se mencionó anteriormente, al poder "viajar" de persona a persona.
- El virus puede transmitirse mediante el intercambio de secreciones respiratorias (gotitas) que una persona infectada expulsa al hablar, toser o estornudar.
- La inhalación es la forma más común de contagio inicial. Ocurre cuando una persona respira partículas microscópicas de orina, heces o saliva de roedores infectados que se han secado y suspendido en el aire.
- El virus puede ingresar también al organismo si una persona toca accidentalmente excrementos o nidos de roedores y luego se lleva las manos a la boca, nariz u ojos. Aunque es menos frecuente, la mordedura de un roedor portador del virus transmite de forma directa el patógeno al torrente sanguíneo.
- De igual manera la madre puede contagiar al bebé por medio de la placenta o la leche.
Factores de riesgo adicionales
La falta de higiene en superficies es otro aspecto que no podemos dejar pasar, debido a que el virus puede sobrevivir en superficies contaminadas por secreciones biológicas durante periodos breves, permitiendo el contagio por contacto indirecto.
Al igual que lo anterior, el consumo de alimentos contaminados o la ingesta de agua que haya estado en contacto con los desechos del reservorio animal también representa una vía de entrada para el virus.
KVS