El uso de la inteligencia artificial (IA) en diversas tareas se ha vuelto cada vez más cotidiano. Esto ha permeado en la mayoría de los ámbitos, incluido en el escolar, donde se ve cada vez mayor uso de esta herramienta para la realización de deberes. Es por eso que los profesores deben prepararse y conocer las características que tienen para identificarlos lo mejor posible.
Y es que además de identificar las tareas, esta habilidad se vuelve relevante en esta época en la que muchos textos pueden ser fabricados con IA, la cual no siempre brinda los datos con certeza y puede dar paso a otras problemáticas como la desinformación y pueden ser usados para manipular emociones, engañar o estafar.
El Tecnológico de Monterrey brinda algunos pasos que pueden ayudar a diferenciar un escrito hecho de manera auténtica a aquellos hechos por esta herramienta.
Nivel de riesgo
Antes del análisis, la universidad comenta que es importante reflexionar sobre la importancia de compartir información de la que no se encuentra seguro su veracidad y las consecuencias que esto puede generar. Entre mayor sea el costo potencial, más estricto debe ser el proceso de verificación.
Ubicar la procedencia
En el caso de información compartida por redes sociales debe ponerse en tela de juicio, ver el origen de la información y si la página cuenta con historial y coherencia, si se usó una fuente primaria de la cual se hayan basado para la información. Si no es posible rastrearlo, es mejor darla como no confiable.
Revisar contexto
Muchos de estos datos se vuelven persuasivos cuando se separa un fragmento de su fecha original, lugar o circunstancia. Por ello comentan que es necesario cerciorarse si la información es reciente o reciclada y si lo que se narra corresponde a lo que se afirma.
Revisar coherencia interna
Una vez revisado, indican que se debe ver que el contenido del texto encaje consigo mismo. Contradicciones en cifras, nombres, cargos, secuencias temporales o afirmaciones que cambian entre líneas. Aunque una rareza aislada no prueba el uso de IA, un cúmulo de las mismas pueden generar alerta.
Identificar huellas típicas
En los textos, señalan, suelen aparecer frases pomposas sin fuentes, como “expertos dicen” sin nombres, conclusiones contundentes sin datos verificables y patrones repetitivos de estructura o tono. En imágenes, suele tener textos deformados o detalles anatómicos extraños. Es necesario conocer aquellas fallas que tienen cada formato para detectarlo.
Verificación externa
Todo texto o material audiovisual se puede verificar en distintas plataformas. En el caso de los textos, se puede hacer detectando una frase exacta entre comillas para ver si está replicado en distintos sitios. También recomiendan contrastar con al menos dos fuentes independientes reales.