La capacidad de concentración es de suma importancia para llevar a cabo con éxito las jornadas escolares. Una de las maneras en las que se puede ayudar al cuerpo a lograr un mayor enfoque es a través de la alimentación, pues al tener una dieta equilibrada se proporciona los nutrientes necesarios para mejorar las funciones cognitivas.
La Universidad Anahuac menciona en su sitio web que, aunque el cerebro solo representa alrededor del 2% del peso corporal, consume aproximadamente el 20% de la energía de las personas y la falta de ácidos grasos omega-3, antioxidantes, vitaminas del complejo B o minerales como el hierro, puede disminuir la concentración y aumentar la fatiga mental.
Además, los alimentos que estabilizan los niveles de azúcar en sangre, como los de bajo índice glucémico, ayudan a evitar los picos y caídas energéticas que afectan directamente a la productividad.
Por ello, el sitio web Psicología y Mente recomienda una serie de alimentos que aportan los nutrientes necesarios para el cerebro y favorecen a la concentración. También exhorta a realizar actividad física y mantener una adecuada higiene del sueño como factores clave.
Vegetales
Al incorporar vegetales en las comidas brindan nutrientes esenciales, antioxidantes y más beneficios para la salud intestinal. Las frutas y verduras de hoja verde contienen antioxidantes y compuestos vegetales beneficiosos que se asocian con un menor deterioro cognitivo.
Frutos secos y semillas
Nueces, almendras, semillas de chía y de lino son excelentes para incorporar en la dieta, pues son fuentes de grasas saludables, antioxidantes y vitamina E, que ayudan a proteger el cerebro y mejorar la función cognitiva. El aceite de oliva extra virgen es excelente también por su contenido en antioxidantes y ácidos grasos saludables.
Chocolate
El chocolate con alto porcentaje de cacao posee antioxidantes y flavonoides que podrían incrementar el flujo sanguíneo hacia el cerebro, generando efectos beneficiosos en la memoria y la atención.
Probióticos
Aunque son recientes, los estudios apuntan a que los probióticos pueden tener efectos positivos en el rendimiento cognitivo y la salud cerebral, pues al cuidar el intestino, se mejora la comunicación entre este órgano y el cerebro, por lo que promueve la función cognitiva.
Café y té
El café junto con el té verde, ayudan a la concentración por el aporte que contienen en antioxidantes y cafeína, además de mejorar la función cerebral y el estado de alerta, aunque su consumo debe ser moderado.
Pescado
Consumir salmón, atún y sardinas, entre otros pescados azules, son una gran alternativa para ayudar a el enfoque, pues son ricos en ácidos grasos omega-3, un tipo de grasas esenciales para el desarrollo del cerebro, además de ayudar a prevenir enfermedades neuronales.