Lo que comenzó como un proyecto de tesis de maestría terminó convirtiéndose en una empresa que hoy genera empleos y ofrece soluciones sustentables al campo lagunero. Esa es la historia de Lucio Rodríguez Sifuentes, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Coahuila, quien transformó su investigación académica en un emprendimiento.
Durante sus estudios en el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, Rodríguez Sifuentes desarrolló un proceso, a nivel planta piloto, para obtener microorganismos con aplicaciones agrícolas.
"Estos organismos tienen la capacidad de combatir plagas y mejorar la nutrición de los cultivos, ofreciendo una alternativa más amigable con el medio ambiente frente a los agroquímicos tradicionales. Me enamoré de mi proyecto durante la maestría", recuerda.
Esa inquietud por llevar la ciencia más allá del laboratorio fue la semilla que, años después, daría origen a su empresa. Fue al ser docente, que decide compartir su idea con estudiantes del Tec de Monterrey, campus Laguna, quienes motivados por el potencial del proyecto, decidieron sumarse a la iniciativa y en 2015, fundaron Bioproductos Laguneros.
"Los primeros años no fueron sencillos nuestros recursos eran limitados, entonces participamos en convocatorias de emprendimiento. El impulso definitivo llegó al ser seleccionados por el entonces Instituto Nacional del Emprendedor, que financió el 70 por ciento del proyecto. Este apoyo permitió adquirir equipo especializado y fortalecer la producción a mayor escala", menciona Lucio Rodríguez.
Pruebas en cultivos
El también escritor del libro Ñam Ñam ¿qué ondilla con la comida?, menciona que la empresa inició con pruebas en cultivos de la región, como chile, tomate y pepino. "Los resultados positivos facilitaron el crecimiento y la captación de clientes. Hoy brindamos empleo directo a cinco personas y, además de La Laguna damos servicio en estados como Baja California, Aguascalientes y Nuevo León", recalca.
Según Rodríguez Sifuentes, los productores han observado mejoras al sustituir agroquímicos por microorganismos, reduciendo efectos nocivos tanto para el medio ambiente como para los trabajadores del campo. "Sin embargo, ha sido muy complicado emprender desde cero, pero nos hemos mantenido gracias a la resiliencia, al trabajo y a la innovación", señala.
Finalmente, Lucio destaca que continúa con la divulgación científica a través de redes sociales, donde comparte proyectos y explica las aplicaciones de la biotecnología. "Las plataformas pueden ser una herramienta clave para despertar el interés de los jóvenes. Un país con ciencia y con científicos es un país que avanza", concluye.