La disciplina y compromiso son valores que se destacan en las estudiantes de jazz, hip hop y ballet que se preparan para participar en el certamen OJD Evolution, competencia en las que anteriormente les ha permitido destacar a nivel regional y nacional.
La maestra de danza Yadira Ivette Ruvalcaba Aranda, explicó que dicho concurso es un encuentro que reunirá a más de 200 grupos provenientes de distintos estados del país y tendrá como sede la ciudad de Saltillo, Coahuila.
"En ediciones anteriores logramos posicionarnos en los primeros lugares en diversas disciplinas dancísticas. En esta ocasión, la delegación estará conformada por 14 integrantes, entre niñas, adolescentes y un joven bailarín que se ha formado desde corta edad dentro de la institución".
Las presentaciones incluirán rutinas en las categorías de jazz, hip hop y ballet, en modalidades grupales, dúo y solista. El certamen se llevará a cabo los días 6 y 7 de junio en Saltillo, y en caso de obtener buenos resultados, el equipo avanzará a la fase nacional.
"La academia Alicia Alonso trabaja con niños desde los dos años, en la escuela se promueve tanto el desarrollo artístico como el crecimiento personal, por lo que este tipo de experiencias fomenta valores como la disciplina, el compromiso y la confianza, además de fortalecer habilidades físicas y emocionales", recalca Ruvalcaba Aranda.
Como docente también se encuentra Sahian Ivett Pérez Ruvalcaba, quien colabora en la enseñanza de niveles básicos y avanzados, contribuyendo a la preparación integral de los estudiantes.
Desarrollo integral
Más allá de la competencia, la práctica de la danza, especialmente el ballet, aporta múltiples beneficios en la infancia. Entre ellos destacan la mejora de la postura y la conciencia corporal, el fortalecimiento de la autoestima y la disciplina, así como el desarrollo de la memoria, la concentración y la creatividad.
"El baile favorece la socialización y el trabajo en equipo, al tiempo que promueve hábitos saludables desde edades tempranas, manteniendo a niñas y niños activos y alejados del sedentarismo", sostiene Yadira.
Especialistas coinciden en que iniciar en actividades artísticas entre los 3 y 7 años resulta clave, ya que en esta etapa el cuerpo y el cerebro presentan mayor plasticidad, facilitando el aprendizaje y la formación de habilidades motoras y emocionales.
A decir de Yadira Ruvalcaba, la danza es una herramienta de expresión y bienestar. "Además de mejorar la condición física, contribuye al equilibrio emocional al estimular la liberación de neurotransmisores como la dopamina, las endorfinas y la serotonina, generando sensaciones de bienestar y felicidad".
Finalmente, la instructora subrayó la importancia de fomentar actividades artísticas en la niñez, al considerar que estas no solo enriquecen la formación integral, sino que también fortalecen la salud física, mental y social de quienes las practican.