Bajo el lema learning is fun (aprender es divertido en español), estudiantes laguneros llevan a cientos de niños y niñas de nivel primaria educación en ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas (STEAM, por sus siglas en inglés). Son 30 estudiantes de nivel profesional del Tec de Monterrey campus Laguna y 8 de PrepaTec Laguna quienes forman parte de SCI+FIT.
SCI+FIT es una metodología hecha en 2021, la cual busca que, por medio del entretenimiento y la diversión, enseñar STEAM, este es un proyecto de servicio social hecho realidad por Antonio Leyva, joven lagunero que ganó una beca global en 2022.
Menciona una publicación del instituto que, aunque el fundador se encuentra estudiando en Estados Unidos en una de las mejores universidades del mundo, con el apoyo de compañeros, el proyecto continúa.
En la actualidad, los estudiantes trabajan con alrededor de 160 infantes de cuarto a sexto grado de primaria con una sesión de una hora por semana y forma parte de la línea social de la Federación de Estudiantes del Tec de Monterrey (FETEC).
¿Cómo son las clases?
Daniela Arellano, coordinadora actual del proyecto, narró que las sesiones inician asignando alguna identidad profesional a los participantes, por ejemplo, ingenieros mecánicos o ingenieros eléctricos. A partir de ese planteamiento, se realizan diferentes actividades para explorar conceptos adaptados a su edad.
Sin embargo, para hacer realidad esta iniciativa, compartió que es necesario tener una estructura semanal que incluye junta de planeación, revisión de temas, finanzas y materiales, así como un seguimiento a las clases. Para asegurarse de que se cumplen con los objetivos, el equipo implementó un rally donde los niños participantes resuelven estaciones con preguntas y retos.
Este formato permitió observar cómo las niñas y los niños relacionan los contenidos y se involucran como parte de un equipo y se convierte en una experiencia formativa que trasciende el servicio social.
“Al entrar a un salón y ver que te reciben con emoción, entiendes el impacto de una sola hora a la semana. En una sola hora puedes motivar, inspirar o abrir una puerta que antes no existía”, expresó.
El proyecto ha recibido reconocimientos institucionales, entre ellos un Rayo Emprendedor 2024 por impacto social y un distintivo como socio formador. Estos logros, dijo, han fortalecido su presencia dentro del campus y ampliado su alcance para nuevos voluntarios.