Los videojuegos no solo son una forma de entretenimiento, pues al contar con la guía adecuada, se convierte en una herramienta educativa. Su uso adecuado puede contribuir al desarrollo de habilidades cognitivas, creatividad y resolución de problemas en niños y adolescentes. Sin embargo, existen riesgos al usarse sin supervisión.
En el ámbito escolar, su implementación abre nuevas posibilidades para motivar a los estudiantes y fortalecer procesos de aprendizaje. Pero, su efectividad depende en gran medida del acompañamiento tanto de docentes como de padres de familia, así como de una adecuada selección de los contenidos digitales.
Gustavo Alvarado Morales, encargado del área de Innovación Educativa en la Escuela Normal de Torreón, explicó que los videojuegos pueden fomentar habilidades como la resiliencia, al enfrentar a los usuarios a dinámicas de ensayo y error que los impulsan a superar retos.
"Resolver problemas, resistir y persistir hasta alcanzar objetivos son aspectos muy positivos que se desarrollan a través de los videojuegos. Investigaciones demuestran mejoras en la concentración, la agilidad mental y el razonamiento lógico, especialmente mediante juegos de estrategia, rompecabezas o dinámicas colaborativas", resaltó
Alvarado Morales, destaca la gamificación, lo cual se basa en recompensas como niveles o medallas y, que incrementa la motivación por aprender. "Existen experiencias exitosas en el desarrollo de videojuegos educativos, incluso algunos basados en narrativas que permiten a los estudiantes reflexionar sobre valores, emociones y toma de decisiones. Estas herramientas también han mostrado utilidad en áreas como matemáticas, historia y resolución de conflictos".
Definir horarios en videojuegos
El encargado del área de Investigación Educativa en la Normal de Torreón, advierte que, el uso inadecuado puede derivar en problemas de salud mental, aislamiento social y bajo rendimiento académico. "En particular, algunos jóvenes permanecen largos periodos inmersos en juegos con contenido violento o inapropiado, lo que puede afectar su comportamiento y entorno familiar".
Es por ello, que Gustavo Alvarado, recalca la importancia de establecer límites y promover un equilibrio entre el mundo digital y la realidad. "Considero fundamental que padres y docentes se involucren activamente, tanto en la supervisión como en el aprovechamiento pedagógico de estas herramientas".
Finalmente, hizo un llamado a los maestros a capacitarse en el uso de videojuegos dentro del aula y a los padres a no delegar completamente la atención de los menores en dispositivos electrónicos. "Es necesario adaptarse a las nuevas generaciones, comprender su entorno digital y utilizarlo de manera constructiva", concluyó.