La etapa adolescente, si bien es una de muchas experiencias positivas, también es de las etapas en las que mayores preocupaciones e inseguridades surgen en los jóvenes, llevándolos a generar una baja autoestima y una percepción negativa respecto a su cuerpo.
El portal Todas Podemos menciona que el amor propio es la aceptación, el respeto, las percepciones, el valor, los pensamientos positivos y consideraciones que se tiene hacia uno mismo y que puede ser apreciado por quienes nos rodean, sin embargo este depende de la voluntad para quererse, no de quienes están alrededor ni de las situaciones en las que se desenvuelve.
Omar Ortega Herrera, psicólogo clínico con maestría en Desarrollo Humano y Psicoterapia Clínica Infantil y Juvenil, menciona que es importante incentivar el amor propio ya que este puede ser un factor de protección en diversas situaciones, como en una relación de pareja, cuidado del cuerpo, no caer en presiones sociales y para la toma de mejores decisiones para su vida.
Comenta que es un resultado de diversos factores que se han llevado satisfactoriamente. Hablando de la familia, considera de suma importancia que sea un lugar en donde los integrantes se puedan expresar emocionalmente todas las situaciones que ocurran. Acciones como hablar sobre la belleza, las relaciones de pareja, entre otras pueden ser de mucha ayuda para mejorar la relación del adolescente consigo mismo.
Para las instituciones educativas, declara es importante que se den espacios para hablar de temas relacionados al amor propio y para plantear cuestionamientos, principalmente: cómo se ve el amor propio, cómo creen se pueda desarrollar; hacer una lista de características, entre otras acciones ayudarán a reflexionar e identificar si la persona cuenta con amor propio o no y tomar acciones al respecto.
Igualmente, Ortega Herrera recomienda a los maestros que, en caso de que lleguen a identificar problemas en la autopercepción del adolescente y situaciones que pueden ser riesgosas, canalicen a sus alumnos con el psicólogo que cuente la institución.
Como sociedad, Omar menciona que es importante establecer que “la belleza no es un constructo social, sino una percepción personal”, eso quiere decir que comúnmente lo bello es lo que el sistema ha estandarizado, sin embargo no es la regla.
Tener la capacidad de decidir lo que quiere hacer también es un acto de amor propio. Por ello es importante que la sociedad piense mejor lo que dice y hace.
Concluye con que fortalecer el amor propio es posible, y si identificas a alguien que carezca de él puedes acercarte a ayudar a que consiga apoyo por parte de profesionales para mejorar su vida y que “ese amor propio se convierta en protección de la persona”.