En vacaciones, es común que los padres de familia y adultos responsables de niños sean más flexibles en diversos aspectos. Sin embargo, cuando se acerca el regreso a clases, esta situación puede dificultar su proceso de adaptación; para evitarlo o reducir su impacto, es importante retomar gradualmente los horarios días antes, de modo que el regreso a la rutina sea más sencillo.
María Teresa Pérez López, psicoterapeuta infantil, señala que los cambios en la rutina de los menores durante las vacaciones pueden complicar que retomen el ritmo escolar, ya que suelen tener horarios de sueño más flexibles o pasar mayor tiempo frente a pantallas. En este contexto, considera que el apoyo de padres y maestros es fundamental.
“Los adultos son quienes validan y acompañan al menor cuando se presentan emociones como frustración, ansiedad o enojo. Es importante brindarles herramientas que les permitan gestionar correctamente lo que sienten”, indica.
¿Cómo ayudarlos?
Pérez López sugiere a padres y tutores que, días antes del regreso a clases, comiencen a involucrar a los niños en la preparación del uniforme y los útiles escolares, además de establecer horarios similares a los del periodo escolar, lo que facilitará la adaptación.
En cuanto a los maestros, menciona que también representan un gran apoyo para los menores. Aunque no siempre puedan controlar lo que sienten, contribuyen al validar sus emociones y orientarlos mediante el acompañamiento, generando un ambiente tranquilo que favorezca su regulación.
“Ayudarlos en la adaptación a las rutinas brinda a los menores herramientas para fortalecer su autoconcepto y su seguridad al enfrentar situaciones difíciles, tanto en el presente como en el futuro, ya que poco a poco desarrollan resiliencia”.
Finalmente, recuerda que es normal no saber cómo actuar en estos momentos, pues en ocasiones puede resultar complicado. No obstante, enfatiza que el papel de padres, tutores, maestros y adultos cercanos no es resolver las emociones del menor, sino enseñarle que lo que siente es válido, brindarle seguridad para manejar su estado emocional y reconocer sus logros en este proceso.