Científicos analizan el rostro de Trump y esto concluyeron

Un grupo de científicos de la City University de Londres analizaron el rostro de Trump para predecir su estilo de liderazgo; estas son sus conclusiones.
El rostro ancho de Trump indicaría que es un hombre agresivo, dominante y poderoso.
El rostro ancho de Trump indicaría que es un hombre agresivo, dominante y poderoso. (Flickr / Gage Skidmore)

Ciudad de México

Un grupo de científicos de la City University de Londres realizaron un estudio que involucró aspectos endocrinológicos, genéticos, psicológicos, fisiológicos y psiquiátricos para evaluar qué factores individuales determinan el grado y el estilo de liderazgo de una persona, y lo aplicaron en el rostro del presidente electo Donald Trump.

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Los investigadores examinaron factores individuales de liderazgo, tanto psicológicos —rasgos de personalidad, inteligencia, autocontrol y entorno familiar— como fisiológicos —genéticos, características faciales, género, aspectos neurológicos y hormonales— para determinar la posible efectividad de una persona como líder.

El doctor Oguz Ali Acar, de la Cass Business School, dijo que la investigación confirmó que la estatura física, la estructura facial y el género pueden afectar la probabilidad de una persona para convertirse en líder, y que esto coincide con el análisis del rostro de Donald Trump.

"Trump tiene un rostro masculino y avejentado, y su relación entre anchura y altura —fWHRm, por sus siglas en inglés— es alta; encontramos evidencia empírica que vincula este relación con rasgos de liderazgo: aquellos con rostro ancho tienden a ser más agresivos, dominantes y poderosos; también son mejores negociadores y son financieramente más exitosos —por ejemplo, en un estudio encontramos una relación positiva entre la anchura del rostro de los directores de empresas y el desempeño financiero de las firmas para las que trabajan—; no obstante, dicha estructura facial también se vincula con rasgos negativos como el comportamiento poco ético y la explotación de la confianza de otros", afirmó el científico.

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"Trump tiene un rostro varonil, que a menudo es percibido como dominante y la gente lo recibe bien en entornos competitivos, como durante la guerra; sin embargo, esos mismos rostros varoniles resultan menos confiables en entornos cooperativos, como en tiempos de paz. Esto quiere decir que el miedo ante la creciente amenaza de terrorismo puede haber contribuido a su elección", puntualizó el doctor Acar, quien añadió que estos aspectos pueden tener impacto en la relación de Trump con otros líderes internacionales.

"La dominancia asociada a los rostros anchos es un arma de dos filos: por un lado, puede ayudar a que los Estados Unidos obtenga mejores resultados en negociaciones internacionales; pero, por el otro, puede dar pie a conflictos o, incluso, a una crisis política y a falta de cooperación de otros países", concluyó Acar. 


FM