Refugios especializados para prevenir feminicidios

Estos lugares están facultados para atender no solo a mujeres víctimas de violencia, sino también a sus hijas e hijos, para brindarles atención integral y multidisciplinaria.
Los refugios atienden tanto a mujeres víctimas de violencia, como a sus hijas e hijos, para brindarles atención integral.
Los refugios atienden tanto a mujeres víctimas de violencia, como a sus hijas e hijos, para brindarles atención integral. (Cortesía)

México

En México, 2 de cada 3 mujeres viven violencia de acuerdo con el INMUJERES 2015. Siete mujeres son asesinadas cada día (ONU Mujeres, 2015); una de cada seis mujeres mayores de 15 años viven violencia en su relación de pareja (INEGI, agosto 2015). Una de cada 4 mujeres ha vivido discriminación laboral (ONU Mujeres, 2015).

Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Oaxaca, Puebla y Sinaloa encabezan el número de delitos contra las mujeres, en especial el delito de feminicidio (CIMAC Noticias, 2015)

Con estas lamentables cifras aún no podemos hablar de acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia. Como sabemos, el acceso de las mujeres a la justicia entraña la reparación del daño perpetrado contra las mujeres y sus familiares. Sin embargo, no existe reparación del daño real y efectiva, la cual es una obligación de Estado que va más allá de una compensación económica o el encarcelamiento de su agresor, pues se deben transformar los contextos discriminatorios y misóginos que permitieron que fueran violentadas, concepto que no ha sido entendido por algunos gobiernos. Se trata de transformar las condiciones actuales en las que se establecen las relaciones entre hombres y mujeres.

México cuenta con uno de los mecanismos, hasta hoy día, más articulados para proteger los derechos de las mujeres, realizar una efectiva compensación del daño y prevenir feminicidios: los Refugios y sus Centros de Atención Externa especializados para atender a mujeres víctimas de violencias, y en su caso a sus hijas e hijos.

Los refugios coadyuvan en un problema social de derechos humanos, acceso a la justicia, seguridad y salud, brindando atención integral y multidisciplinaria con calidad y profesionalismo a pesar de las limitantes presupuestales que existen en nuestro país para poder garantizar su permanencia como agentes que disminuyen la brecha de género, previenen feminicidios y salvan vidas.


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Por lo tanto, el papel de los refugios de la Red Nacional de Refugios (RNR) para prevenir futuros eventos de violencias, fomentar una cultura de paz y buenos tratos, atender y proteger a las mujeres, sus hijas e hijos como pieza clave para la recuperación física y emocional de las víctimas y también para promover el empoderamiento de las mujeres desde una perspectiva de derechos humanos y de género con el fin de prepararlas a afrontar y reparar las secuelas físicas y emocionales que ha dejado la violencia y construir un nuevo proyecto de vida. 

A nivel Latinoamérica, México es el único país que cuenta con una Red Nacional de Refugios con más de 16 años de experiencia, organización civil integrada por 44 Organizaciones tanto de gobierno como de sociedad civil que representa a más de 50% de los Refugios del país. Sin embargo, aún no están dentro de la política pública del Estado Mexicano, no se contemplan como un programa específico y especializado que debe tener un presupuesto etiquetado anualmente y que debe de ser parte de un fondo revolvente. 

Resumiendo:

Siguen existiendo la inacción o retrasos injustificados en la investigación de los casos de violencias contra las mujeres por ser considerados como no prioritarios.

Falta de cumplimiento y seguimiento a las órdenes de protección emitidas a mujeres víctimas de violencias, particularmente en la esfera de la violencia familiar.

Revictimización a las mujeres por falta de sensibilidad ante su situación de víctimas, su sexo y la gravedad de los hechos alegados.

Desarticulación entre Gobierno y Sociedad Civil, como actores horizontales que a través del diálogo y su autonomía establezcan una agenda común a favor de los derechos de las mujeres en todas las etapas de su vida, promuevan el empoderamiento de las mujeres y la igualdad sustantiva.

Es indispensable que se legisle y asignen recursos para la prevención, protección, atención y eliminación de las violencias contra las mujeres desde el enfoque de derechos humanos y la perspectiva de género.

La realidad de las mujeres, niñas y niños víctimas de violencias demanda implementar una política de estado post-refugio para la restitución de sus derechos humanos como ciudadanas: casas de transición, fomento económico, acceso a la salud, educación y todas las necesarias para fomentar su bienestar y su desarrollo integral. 


*Licenciada en Psicología y Consultora Certificada. Directora General de la Red Nacional de Refugios, AC.