Perseveracia: una virtud para sobresalir

Con 11 años, la pequeña Mitzi está encantada con su vida estudiantil, no pierde un solo día de escuela pues la pasión por los números la ayuda seguir adelante, de la mano de su maestra, Yahaira.
Mitzi Arely Ramírez Sánchez, estudiante destacada de la escuela primaria “Francisco I. Madero” del ejido Florida.
Mitzi Arely Ramírez Sánchez, estudiante destacada de la escuela primaria “Francisco I. Madero” del ejido Florida. (Haide Ambriz Padilla)

Francisco I. Madero, Coahuila

Eleuterio Ramírez es el padre de Mitzi, dice sentirse orgulloso de su hija, quien siempre ha sido muy estudiosa.

"Es un ejemplo para la familia, cuando se propone algo, lo logra. A pesar de que no contamos con computadoras en la escuela ni en casa, menos internet, ella es muy dedicada a sus estudios y siempre nos da alegría en la casa".

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"Mi hija es muy estudiosa, le echa muchas ganas, nunca falta a la escuela. Por eso nuestro deber como padres es apoyarlos en todo, mientras se pueda, mi hija seguirá estudiando".

Mitzi es una niña bien portada, ayuda a las tareas domésticas, tiene una virtud: es la constancia.

Cuando se propone algo, lo logra. "Me dice: 'papá me voy a sacar buenas calificaciones', y lo hace".

Mitzi Arely Ramírez Sánchez tiene 11 años, cursa sexto de primaria y le encantan las matemáticas desde 4º, señala que nunca ha batallado para entenderle a los números.

"Me sentí emocionada al participar en el concurso de matemáticas, la maestra Yahaira nos puso una prueba antes a todos los que querían participar, al principio eran 5 y finalmente sólo quedé yo".

Cuando se propone algo, lo logra. "Me dice: 'papá me voy a sacar buenas calificaciones', y lo hace".

"Al ir a Torreón y ver que competía con alumnos de colegio me puse nerviosa, pero sabía que podía pasar a la siguiente fase y así fue, dejé atrás a muchos alumnos de colegios caros".

El hobbie de Mitzi es comprar libros, le encantan los de matemáticas y resolver los problemas que vienen.

Le encanta ir a la escuela, llueve, truene o nieve, ella nunca falta, sabe que un día perdido de clases, es un día sin aprender.

De grande quiere ser maestra, para seguir enseñando a los niños más pobres.

JFR