Un corazón honesto y lleno de números

A pesar de las carencias económicas propias y además de la escuela donde estudia, Manuel destaca en matemáticas y dedica las tardes a estudiar, además de ayudarle a su madre en el hogar.
Perfil de Manuel Sánchez Mascorro, estudiante destacado del ejido Porvenir de Arriba en Francisco I. Madero.
Manuel Sánchez Mascorro, estudiante destacado del ejido Porvenir de Arriba en Francisco I. Madero. (Haide Ambriz Padilla)

Francisco I. Madero, Coahuila

Martha Mascorro Nevárez es la mamá de Manuel, comparte que ella no terminó sus estudios básicos, razón por la que impulsa a su hijo a hacerlo y salir adelante, para tener una mejor calidad de vida.

Manuel vive en una casa pequeña, donde la cama convive con el comedor y la sala, a pesar de las carencias económicas, es muy dedicado al estudio.

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"Me siento muy orgullosa de mi hijo, la verdad no me esperaba que destacara en la escuela y menos en matemáticas, que es muy difícil".

La mamá de Manuel es ama de casa, mientras su padre trabaja en un rastro cercano al ejido, señaló que no terminó sus estudios básicos y eso a la larga cobra una factura cara.

Comparte que su hijo llega todos los días de la escuela y le dedica varias horas hacer la tarea y practicar matemáticas.

"A pesar de que mi hijo tiene todo en contra, él sale adelante. La escuela no tiene buenas instalaciones, pero sí buenos maestros, en casa no se cuenta con muchos recursos, sin embargo vamos a apoyar en todo el estudio y ganas de salir adelante de Manuel".

Asegura que su hijo es ejemplar, le ayuda en las tareas domésticas, además de tener un corazón generoso, ser honesto y puntual.

"Manuel quiere ser maestro, yo lo voy a seguir apoyando en todo, mientras le siga echando ganas a la escuela".

"Me siento muy orgullosa de mi hijo, la verdad no me esperaba que destacara en la escuela y menos en matemáticas, que es muy difícil".

Manuel Sánchez Mascorro tiene 11 años, cursa sexto de primaria y vive en el ejido Porvenir de Arriba, confiesa que le encantan las matemáticas, gracias a que su maestra le explica muy bien la materia.

"Me puse nervioso al llegar y ver que competía con puros alumnos de colegios, mientras ellos sí tienen salones de cómputo y transporte para ir a los concursos, nosotros no. Luego de una hora y media de examen, mis tardes practicando matemáticas dieron resultados"

"Todos los días me voy caminando a la escuela, me gusta aprender cosas nuevas, mi maestra me motiva, nos explica muy bien lo que viene en los libros".

"Cuando crezca quiero ser maestro y enseñarle a los niños pobres".

JFR