Miles de migrantes salieron a las calles de más de 50 ciudades de Estados Unidos para mostrarse “en pie de lucha” ante la retórica xenófoba y las políticas migratorias del presidente electo de EU, Donald Trump.
En Chicago, unos mil 200 manifestantes expresaron su preocupación por “los derechos civiles de las mujeres y de las comunidades de color” que pueden estar “amenazados” cuando el próximo 20 de enero Trump asuma la Presidencia.
Desde la capital, Washington, DC, los inmigrantes le mandaron un mensaje al que será el presidente número 45 de Estados Unidos: “No te metas con nosotros, porque aquí estamos y no nos vamos a ir”.
El frío de 2 grados centígrados y una lluvia pertinaz no minó el ánimo de miles de inmigrantes que celebraron un mitin político en la Iglesia Metropolitana Metodista de la capital de este país. Con el lema “Estamos para quedarnos”, agrupaciones como Casa Maryland, United We Dream y la Coalición de Inmigrantes de Nueva York advirtieron que no se intimidarán por el discurso racista y xenófobo de Trump.
TE RECOMENDAMOS: Migrantes marchan contra Trump en Washington
Activistas, líderes de la comunidad latina, legisladores y representantes religiosos advirtieron que no permitirán que programas como la Consideración de Acción Diferida para los llegados en la Infancia, o DACA (por sus siglas en inglés), desaparezcan.
Desde temprana hora, comenzaron a llegar a las inmediaciones de la histórica iglesia afroestado-unidense, localizada en la calle M Noroeste, a unas cuadras de la Casa Blanca, los autobuses con inmigrantes provenientes de diferentes partes del país.
En uno de ellos viajaba desde Maryland la mexicana Irma con su hija Sofía de 8 años. Vive en Estados Unidos desde hace 11 años, y para ella el temor de la deportación siempre ha sido el mismo, incluso aún más con la administración de Obama.
El discurso de Trump ya no la asusta tanto, pero siempre está la incertidumbre de que la quieran separar de su hija, quien nació en Estados Unidos.
La menuda mujer morena protege a su hija de la lluvia mientras asegura que no hay otra más que permanecer en ese país, pues ya no le gustaría regresar a su entidad de origen porque ahí “solo hay pobreza y violencia”.
“¿A qué regreso, a que mi hija conozca cómo es ver muertos, violaciones y balaceras?, prefiero dar la batalla aquí”, lanzó.
En tanto, adentro de la iglesia resonaban las consignas “Sí se puede”, “Aquí estamos y no nos vamos”, y “No nos echan, porque peleamos”.
Una docena de oradores entre activistas, políticos y religiosos inyectaban ánimo a los presentes y les reiteraban que la agenda xenófoba y racista de Trump no pasará.
Uno de ellos fue el congresista demócrata Luis V. Gutiérrez, quien prometió que pugnará por políticas y no paliativos en busca de una verdadera reforma
migratoria.
“Un millón de latinos alcanza la mayoría de edad cada año. Nosotros somos más, claro que podemos. El futuro es nuestro”, añadió el descendiente de puertorriqueños.
TE RECOMENDAMOS: Ex espía que filtró informe de Trump, frustrado con FBI
Gustavo Torres, director ejecutivo de la organización Casa de Maryland, aseguró que defen-derán DACA por todas las vías legales, ya que no puede haber
retrocesos en las conquistas de los derechos de inmigrantes.
Sus palabras fueron celebradas por Greisa Martínez, de la agrupación United We Dream. La joven “soñadora” (dreamer) nació en Hidalgo, pero a los 9 meses de nacer, su madre decidió que Estados Unidos sería su país para crecer.
Desde 2012, se acogió al programa DACA, lo que le ha dado un poco más de tranquilidad a su situación migratoria, pero las palabras de Trump le han calado hondo: “Mi madre y yo estamos aquí desde hace 28 años.
Este es mi hogar, mi corazón está en México, pero aquí está mi familia. También estamos aquí para decirle que DACA es una luz en nuestro camino”.