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Viernes , 22.06.2018 / 07:01 Hoy

Vidas Ejemplares

Los cazadores vegetarianos de brujos

José Luis Durán King

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Jennifer Carson tenía cuatro años cuando su padre, Michael Bear Carson, cedió a los encantos de Suzan Barnes, nueve años mayor que él. Antes de que eso ocurriera, explica Jennifer, su padre era un académico jipi con maestría en filosofía china, que fumaba mariguana en el interior de su casa en Phoenix.

Jennifer adoraba a su padre, pero la quimera duró muy poco tiempo. Ahora la hija ya no está en Phoenix sino en California y desde hace años se despidió de su progenitor.

Jennifer actualmente recaba firmas para que Suzan pase el resto de su vida en prisión. "No es venganza", dice, "es por seguridad de la gente. Tan pronto como Suzan tenga una mano libre lastimará a alguien.

En 2015, Suzan Barnes Carson, sentenciada a 75 años de encierro, fue elegible para quedar libre bajo palabra luego de que la prisión que habita en Chino, California, anunció que tenía un problema de sobrepoblación.

La posibilidad de que Suzan pisara nuevamente la calle movió montañas y muchos de los familiares de las víctimas de ella y Michael se expresaron para evitar que la mujer abandonara su celda de forma definitiva.

"Mi padre era un hermoso joven judío", señaló Jennifer en 2015 a The Daily Beast. "No sucede muy a menudo que tu padre judío se convierta al islam, al islam radical".

En realidad, el matrimonio de los Bear (como se le conoce) no se convirtió al islam. Michael y Suzan decidieron viajar geográficamente a través de un fideicomiso que ella tenía y pasear mentalmente consumiendo grandes cantidades de LSD en su nuevo domicilio en la capital del jipismo en San Francisco, California: el distrito de Haight-Ashbury.

Como resultado de sus viajes y su conversión, los Bear se volvieron vegetarianos y aceptaron la misión que su religión —fuera cual fuere— les encomendó: matar a los brujos que se ocultaban bajo el disfraz de normalidad de las personas.

En marzo de 1981, un plomero entró al edificio donde los Bear compartían su apartamento con Keryn Barnes, de 22 años. En el sótano general del edificio, el trabajador encontró un cuerpo envuelto en sábanas ensangrentadas.

El cadáver fue levantado por la policía. Los estudios forenses arrojaron que el cráneo de la mujer fue aplastado por un objeto contundente antes de sufrir 13 puñaladas, y ya muerta, ser envuelta en su mortaja improvisada.

¿Cuál fue el motivo del asesinato de Keryn? Era una bruja "que le extraía la vida y energía a Suzan".

En los dos años que evadieron la acción policiaca, los Bear asesinaron a Clark Stephens, trabajador de una granja en el condado Humboldt.

Al hurgar en las cosas que el matrimonio abandonó en la huida precipitada, la policía halló un manifiesto titulado Grito de Guerra, que incluía una lista de "brujos" a los que debían exterminar, entre ellos Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos.

En 1983, los Bear, al conducir por una carretera cercana a Bakersfield, California, dieron un aventón a Jon Charles Hellyar, de 30 años. En algún momento del viaje, Suzan sintió la presencia de un brujo, por lo que Michael tomó una ruta aledaña, detuvo la unidad, bajaron al joven y Suzan lo apuñaló al tiempo que Michael accionaba su pistola.

Un motociclista vio la escena y condujo hasta encontrar una patrulla. Los Bear corrían su auto a toda velocidad. Aun así fueron alcanzados por la policía y detenidos.

El matrimonio convocó a una conferencia de prensa para confesar los tres homicidios en los que estuvo implicado (la policía especula que fueron nueve asesinatos). Finalmente, Suzan y Michael prefirieron declararse no culpables.

Al terminar la conferencia que antecedió al inicio del juicio, los Bear salieron con un apodo a cuestas: Los Cazadores de Brujos de San Francisco.

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