¿Por qué China afectó al peso?

La devaluación de 1.9 por ciento del yuan afectó a las principales bolsas de valores del mundo, al precio del petróleo, del oro y las monedas de mercados emergentes como México.
Un empleado del banco cuenta dólares estadounidenses sobre paquetes de billetes de 100 yuanes chinos.
Un empleado del banco cuenta dólares estadounidenses sobre paquetes de billetes de 100 yuanes chinos. (Reuters)

Ciudad de México

Todavía no habíamos terminado de entender lo de la tasa de referencia de Estados Unidos, cuando este martes, antes de siquiera tomar café, el Banco Popular de China decidió devaluar su moneda 1.9 por ciento y dejarla en 6.33 dólares por yuan.

La noticia se llevó de corbata a las principales bolsas de valores del mundo, el precio del petróleo, del oro, el aluminio, el níquel, el zinc y de paso a las monedas de mercados emergentes como el peso mexicano que perdió 1.15 por ciento.

¿Por qué? Sencillo, China es la segunda economía más grande del mundo y lo que hagan –para bien o para mal- le afecta a todo el sistema financiero.

Quizá usted se pregunte, quién en su sano juicio decide -y cómo para qué- que su moneda valga menos. La respuesta es China y la necesidad de defender su economía.

Con la devaluación del yuan, China se está asegurando de ser el número uno en precios bajos y países exportadores como México tendrán que ingeniárselas para seguir siendo sexys y atractivos para clientes como Estados Unidos, que ahora podrá elegir entre comprarle seis zapatos a China o cinco a México por la misma cantidad de dólares.

Vayamos más despacio. China no tiene un tipo de cambio flexible como el peso mexicano o el dólar que se hacen más caros o más baratos dependiendo de la oferta y la demanda, es decir de qué tanto se compran y se venden.

El banco central chino puede mover su tipo de cambio como más le convenga, un sistema muy parecido al que había en México –y que tantos dolores de cabeza causó- hasta antes de 1994 cuando el gobierno federal decidía cuánto tenía que valer el peso.

Ahora bien, devaluar el yuan implica que los productos chinos sean más baratos (de lo que ya son) y que por lo tanto sus socios en el extranjero quieran comprarles más cosas.

Devaluar su moneda es una estrategia para recuperar su nivel de exportaciones, que entre más dinero a su país, que los chinos tengan más dinero y que por lo tanto gasten mucho más. En resumen, devaluar el yuan les permitirá que su economía crezca más del 7 por ciento que registró en el primer semestre de este año; porcentaje que para México podría ser mucho, pero que para la segunda economía más grande del mundo es su nivel más débil en 25 años.

¿Y a México qué?

Cuando los inversionistas se enteraron de la devaluación del yuan se pusieron nerviositos y corrieron con sus bolsas de dinero a mercados estables como Estados Unidos. En este momento todo mundo quiere tener sus ahorritos en dólares, pues a nadie, que tuviera yuanes en su cuenta de banco, le gustaría que de un día para otro le dijeran que su dinero vale menos.

Lo que esto provocó fue que el dólar se fortaleciera y que las monedas de países donde la economía no es tan fuerte como la gringa, tuvieran un día muy complicado.

Ahora sólo queda esperar a que las aguas se calmen en los mercados y ver qué estrategias usará México para que China no termine haciéndole sombra con sus clientes internacionales.

Los analistas aseguran que el efecto podría ser temporal e incluso el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo que los que van a sufrir en serio son los países que hacen negocios bastante seguido con China, como Brasil.