¿En qué le afecta al peso la tasa de interés de EU?

Una razón por la que el peso pierde la batalla contra el dólar es por “la inminente subida de la tasa de interés de referencia en EU”, pero con qué se come esta tasa de interés. Aquí te lo decimos.
El alza en la tasa de interés afectará las inversiones.
La tasa de referencia de EU es uno de los principales factores de la caída del peso. (Reuters)

Ciudad de México

Últimamente la noticia de que el dólar está muy caro es tema de conversación en la sobremesa. Pocos saben exactamente lo qué está pasando en el mercado, pero muchos –sino es que todos- coinciden en que pagar más de 17.00 pesos por un billetito de a dólar es una grosería. Es el equivalente a dejar de comprar dos refrescos de 600 mililitros.

Ya el Banco de México se ha encargado de explicar que México no es el único que sufre y que -esta vez- la depreciación del peso no es culpa del gobierno sino de los mercados internacionales. La prueba, aseguran, de que están diciendo la puritita verdad es que otras monedas como el real brasileño, el peso colombiano y el sol peruano también la están pasando muy mal.

La principal razón de que el peso esté por la calle de la amargura es por “la inminente subida –en un futuro no muy lejano- de la tasa de interés de referencia en Estados Unidos”, dicen y seguirán diciendo los analistas financieros, Agustín Carstens, Luis Videgaray y hasta el mismo presidente Peña Nieto.  

Lo que usted leerá a continuación es la traducción al español de las explicaciones de distintos analistas financieros consultados por Milenio desde que el dólar empezó a provocar dolores de cabeza.

¿La inminente subida de tasas de qué..?

Los bancos, igual que los mortales, también piden fiado. A veces toman prestado de nuestros ahorritos, pero cuando necesitan más dinero tienen que acudir al “Banco Central” (un banco exclusivo para bancos). En cada país este famoso banco tiene un nombre diferente; en el caso de México se llama Banco de México y en Estados Unidos es la Reserva Federal de Estados Unidos (o FED para los que sí mastican el inglés).

Estos bancos centrales tienen su propia tasa de interés, llamada “tasa de interés de referencia”.

Ahora bien, la tasa de referencia no es sólo el interés que el Banco Central cobra a los bancos por prestarles dinero, sino también es lo que le paga a los inversionistas que compran deuda de ese país. Aquí viene lo bueno.

En diciembre de 2008, Estados Unidos decidió bajar su tasa de interés de referencia a un rango de cero a 0.25 por ciento. Es decir que los inversionistas que tenían bonos del tesoro (el equivalente a los Cetes en México) no sacaban ni para los chicles con los intereses que les pagaban.

Lo que pasó fue que esos inversionistas corrieron con sus bolsas de dinero a otros países donde les pagaban más intereses. Muchos llegaron a México. Esos inversionistas tuvieron que cambiar sus billetes verdes por pesos mexicanos. Entonces el peso se fortaleció.

A mediados de 2014 una señora de nombre de Janet Yellen, presidenta de la Fed, dijo –en casual- que Estados Unidos iba a subir las tasas de interés. Hasta ahí todo muy bien, sólo que le faltó un detallito. Dijo que sí, pero no dijo cuándo y fue cuando empezó la catástrofe.

Yellen dijo que subirían las tasas y algunos inversionistas y sus bolsas de dinero se empezaron a ir al norte. Otros se quedaron del lado mexicano esperando el anuncio de la fecha, pero conforme avanzaron los meses se empezaron a poner nerviositos y entre que se van y se quedan, sacan y vuelven a meter su dinero en el país. Los pesos se empezaron a ir a Estados Unidos y entonces su valor empezó a caer y caer y caer…

¿Cuándo podría detenerse esta caída? Cuando la Fed por fin se decida a ponerle fecha a “la inminente subida de tasa de interés de referencia en Estados Unidos”. El problema es que mientras eso sucede, el peso sigue cayendo y empieza a parecer imposible que regrese a los 14 pesos.