¿Qué son las Fintech y qué busca su regulación?

Antes de que culmine el año se prevé que presenten una iniciativa para la regulación de las Fintech. ¿Qué es lo que busca esta regulación y cual es el futuro del sector en México?
Startups Fintech.
Startups Fintech. (Shutterstock)

Ciudad de México

Antes de que termine el año se prevé que el presidente Enrique Peña Nieto presente una iniciativa para la regulación de las empresas de la industria tecnológica financiera (Fintech).

Pero, ¿qué son las Fintech?

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el término “Fintech” deriva de las palabras “finance technology” y se utiliza para denominar a las empresas que ofrecen productos y servicios financieros, haciendo uso de tecnologías de la información y comunicación, como páginas de internet, redes sociales y aplicaciones para celulares.

Actualmente en México operan alrededor de 240 Fintech, divididas en 11 segmentos, lo que lo ubica como el líder a nivel Latinoamérica, según el Fintech Radar México.

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¿Qué servicios ofrecen?

Estas empresas operan como intermediarios en transferencias de dinero, préstamos, compras y venta de títulos financieros, así como asesoramiento financiero. Las áreas en las que se desenvuelven abarcan desde pagos y remesas, préstamos, gestión de finanzas empresariales y personales, Crowdfunding (financiamiento de proyectos), inversiones, seguros, educación financiera y ahorro, soluciones de scoring, identidad y fraude, y hasta trading y mercados.

¿Qué busca su regulación?

Para Federico de Noriega, socio de Hogan Lovells, la iniciativa de ley busca “establecer un marco jurídico y lineamientos para estas empresas. Lo que les permitiría crecer sin temor a estar cometiendo alguna ilegalidad y con mayor seguridad jurídica en cuanto a su actuación”.

Se prevé que el proyecto regule principalmente a tres tipos de Fintech: Crowdfunding (Donadora, Fonderadora), las de fondos de pagos electrónicos (OpenPay, Payzi, Broxel), e instituciones de administración de activos virtuales (Bitso, Mexbt).

Uno de los cambios positivos que busca esta iniciativa es dar certidumbre financiera y jurídica a estas empresas, lo que permitiría que crezcan y que más personas tengan acceso a servicios financieros.

“Este tipo de productos van dirigidos a una persona que no tiene el conocimiento para invertir en bolsas o instrumentos financieros más complicados”, dijo Noriega.

Al tener certidumbre jurídica, el sector crecerá sin temor a que el regulador lo multe, además que se establecen las bases para que pueda haber alianzas con el sector financiero tradicional.

“Al tener un marco jurídico, es más fácil para las Fintech captar recursos tanto del público como de otro capital. Los fondos de inversión que pretenden invertir en estas empresas lo harán de manera más tranquila si saben que éstas operan dentro de un marco de legalidad”.

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Noriega aseguró que en el borrador de la iniciativa se puede contemplar un punto para que la banca tradicional pueda innovar, hacer experimentos de productos, “bajo un esquema de regulación “light” siempre y cuando el experimento sea temporal y no tenga un gran alcance, pero  permitirá que se fomente la innovación”.

Respecto a que si con la nueva ley los clientes de la banca tradicional se irán a las Fintech, Noriega señaló que algunos sí pasarán debido a una mayor confianza en éstas, “pero creo que será la minoría. Competirán por ciertos clientes pero creo que atacan a distintos nichos, por lo que podrán convivir perfectamente. La banca tradicional seguirá siendo muy necesaria”.

Noriega indicó que espera que en la propuesta no se favorezca a determinadas tecnologías. “Que el regulador diga que todos los servicios de pagos móviles se van a tener que conectar a internet, eso favorece la conectividad por internet, pero qué tal que mi tecnología que se conecte por bluetooth o algún otro tipo de conexión. En el mundo ideal el legislador debe orientar al regulador para que no haya un favorecimiento a una tecnología determinada”.

También señaló que hay temas poco claros como el de la regulación fiscal de estas empresas, ya que todavía no se sabe bien quién va a retener impuestos. Igualmente, "debería de haber más énfasis la seguridad cibernética, ya que estas plataformas son vulnerables por su tipo de actividad.

Futuro en México

Para el especialista el futuro del sector Fintech en el país es bueno, no se puede frenar a nivel global ni local, ya que las nueva industrias cada vez demandan más este tipo de servicios.

“No es sólo un tema de las nuevas generaciones, es un tema de inclusión financiera. Mucha parte de la población mexicana no tiene acceso al sistema tradicional porque no le llega; las Fintech, sin embargo, pueden llegar a estos sectores desatendidos. Siempre que exista un mercado habrá empresas dispuestas a alimentarlo”.


CPR