Bamboocycles, ligeras y amigables con su entorno

El uso de la bicicleta para transportarse, además de saludable para conductor y medio ambiente, puede ser una experiencia original si se utiliza un vehículo fabricado por la empresa Bamboocycles. 
Diego Cárdenas/Bamboocycles
Diego Cárdenas/Bamboocycles

Ciudad de México

La primera bicicleta que Diego Cárdenas fabricó, hace dos años, se exhibe en el Museo del Ferrocarril en la ciudad de Puebla.

¿Qué la hace una pieza de museo? Pues es una joya de diseño y está construida, básicamente, con bambú, un material ligero cuyas características son superiores al aluminio, a la fibra del carbono o al acero. Es una planta importante ecológicamente, pues  genera 30 por ciento más de oxígeno que un árbol y abunda en estados como Veracruz, Puebla y Yucatán, en donde se podrían crear sinergia con productores y hacer  un proyecto sustentable.  

La historia del emprendimiento de Diego está llena de afortunadas coincidencias. A los 16 años su obsesión fue diseñar autos. Salió de la preparatoria decidido a estudiar diseño industrial y, aunque Alemania se veía como un buen prospecto, no fue posible.

Entró a la Universidad Nacional Autónoma de México, a la Facultad de Arquitectura, después de un año, comprobó que el cemento y la varilla no eran lo suyo. Entonces ingresó a estudiar Diseño Industrial, se le pasó el sueño de ir a Alemania y diseñar autos, “clavándose en el gran mundo del diseño”.

Ahí surgió  la oportunidad de tomar un curso en Francia. Diego eligió uno de artesanías japonesas que “puso en su mapa el bambú”. Al viaje llevó un “patín” con el que recorrió muchas ciudades y cuando se rompió, empezó su  amor por las bicicletas.

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De regresó a México, investigando diseño histórico de la bicicleta, dio con una de bambú fabricada en 1890. Todo coincidió, acababa de estudiar el bambú y “moría de ganas por una bici”.

Bajó un instructivo por internet y empezó a fabricar su propia bicicleta de bambú y otros materiales que encontró en el taller de su tío. Tardó tiempo en hacerla, la usó dos años. Constantemente le preguntaban en la calle que en “dónde la había comprado”. Su tío le aconsejó poner un negocio.

Tardó año y medio en desarrollar un proceso de fabricación y tres meses en hacer una bici. Hoy fabrica una al día y tiene seis modelos, además Diego ofrece talleres para quienes desean fabricar su propia bicicleta. Ha realizado este tipo de talleres en 16 ciudades de México, en Bogotá y espera hacer uno en San Diego este año y, en septiembre, lo hará en Europa

Desde mediados del año pasado a Bamboocycles le va muy bien pero, la visión de este joven e inquieto diseñador industrial, es hacer que la empresa fabrique cualquier tipo de bici que la gente pida, en cualquier punto de la tierra, y llevarla a las puertas de su casa. Además Diego quiere viajar por el mundo impartiendo talleres, diseñar “miles de cosas más y estar conectado con proyectos de energías sustentables para ser más eficientes en el uso de los recursos”.

Los consejos de Diego a quienes quieren emprender: que sean necios, que empujen, sean pacientes, flexibles y sepan distinguir su pasión.

REPL