Cooperará ex ministro de Lula y Rousseff

Antonio Palocci, ex ministro de los ex presidentes Lula da Silva y Dilma Rousseff, consideró revelar información vinculada con actos de corrupción política en Petrobras.
Ex presidente Lula da Silva.
Ex presidente Lula da Silva. (Nacho Doce/Reuters)

Curitiba, Brasil

El político brasileño Antonio Palocci, ex ministro de los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff y ahora preso por el caso Lava Jato, sugirió que podría revelar información vinculada con esa causa que investiga la corrupción política en la paraestal Petrobras.

Palocci hizo las declaraciones durante un interrogatorio público frente al principal juez a cargo de Lava Jato (Lavado de autos), Sérgio Moro, en la ciudad sede de los procesos, Curitiba.

TE RECOMENDAMOS: Campañas de Rousseff fueron financiadas ilegalmente

Inicialmente no quedó claro si se trataba de una oferta formal de cooperación con la justicia. Muchos empresarios acusados han optado por las llamadas “delaciones premiadas”, pero hasta ahora no hay prácticamente políticos que lo hicieran.

Palocci fue detenido en septiembre de 2016 y desde entonces está en prisión preventiva. El ex ministro de finanzas de Lula (entre 2003 y 2006) y ex jefe de gabinete de Rousseff (2011) es uno de los principales acusados en el escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht en Brasil, ligado con el escándalo en Petrobras.

En sus “delaciones premiadas”, los ejecutivos de Odebrecht acusaron a Palocci de ser el intermediario del “departamento de sobornos” que mantenía la empresa para los contactos con el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula y Rousseff.

TE RECOMENDAMOS: Eligen nuevo juez en caso Petrobras

Odebrecht es una de las compañías más implicadas en el escándalo de Lava Jato, que investiga desde hace más de tres años una enorme trama corrupta en torno a Petrobras, a la cual se le adjudica haber sido sobornada por varias empresas para obtener contratos.

La dirección Odebrecht admitió en diciembre haber pagado además sobornos por más de 785 millones de dólares en 12 países, 10 de ellos de América Latina, entre los que figura el gobierno del ex presidente Felipe Calderón en México.