Muere sacerdote español a pesar del suero ZMapp

El misionero tenía tres días con el tratamiento experimental y, según los médicos, manifestaba mejoría, por lo que su muerte sorprendió.
Tenía 75 años y trabajó en África desde los 60.
Tenía 75 años y trabajó en África desde los 60. (AP)

Madrid

El sacerdote Miguel Pajares, primer español y europeo infectado por ébola, falleció ayer en el Hospital Carlos III de Madrid, donde hace una semana fue trasladado desde Liberia tras contagiarse en aquél país de África Occidental mientras ayudaba a los enfermos.

El religioso, de 75 años, que tenía problemas del corazón, era tratado con el suero experimental  ZMapp, por lo que su muerte causó sorpresa, sobre todo porque aparentemente su salud iba mejorando, según los médicos que le atendían.

EU decidió suministrar el suero a dos  de sus ciudadanos contagiados en Liberia, el médico Kent Brantly y la misionera Nancy Writebol, pese a que nunca antes había sido probado en humanos.

Ambos permanecen internados en Atlanta y su estado de salud evoluciona favorablemente tras la administración de ZMapp, el suero experimental producido a base de anticuerpos creados en la sangre de ratones que se adhieren a las células infectadas con ébola para evitar su avance.

El religioso llegó a España la semana pasada junto con la hermana Juliana Bohi, quien dio negativo al ébola.

Al cuerpo de Pajares no se le pudo realizar una autopsia, debido a la elevada carga viral de los fluidos corporales, por lo que fue incinerado sin embalsamar.

Ninguna autoridad sanitaria del país quiso hacer declaraciones, aunque el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dio su pésame en Twitter. “Mi más sentido pésame a la familia y a los compañeros de Miguel Pajares. Triste noticia. Descanse en paz”, escribió.

Pajares, el mediano de cinco hermanos, nació en La Iglesuela, una pequeña localidad de apenas 500 habitantes, en Toledo y  pretendía volver a finales de mes.

Llegó a África en los 60, primero a Ghana y desde 2007 al hospital San José, como director espiritual y responsable de la Pastoral de los enfermos.

Su labor fue conocida tras ser infectado de ébola y repatriado a España, estudió enfermería antes de ordenarse sacerdote y por 18 años trabajó en misiones en Irlanda, Ghana y Liberia.

Fármaco para zona afectada

Liberia dispondrá de dosis de suero experimental fabricado en EU para tratar a médicos infectados por el mortal virus del Ébola, que ya ha matado a más de un millar de personas en varios países de África Occidental.

El ministro liberiano de Sanidad, Walter Gwenigale, precisó que el fármaco llegará hoy después de que la presidenta, Ellen Jonhson Sirleaf, lo solicitara a las autoridades el pasado 8 de agosto.

En declaraciones a la radio estatal LBS, Gwenigale advirtió también que su país afronta “desafíos” logísticos para combatir la enfermedad, si bien construye un centro que “alojaría hasta a 100 pacientes de ébola”.

Liberia utilizará el medicamento para tratar al personal sanitario contagiado por el virus que ha matado a 323 personas en el país.

Según precisó el diario local Daily Observer, el suero se suministrará a los médicos Abraham Borbor y Philip Irlanda, que fueron infectados mientras trabajaban en el John F. Kennedy de Monrovia, uno de los grandes centros de tratamiento y aislamiento para enfermos de ébola en el país.

La epidemia sin precedentes, por su gran virulencia, ha causado la muerte de varios médicos expertos en el tratamiento del, lo que supone una gran pérdida para la lucha contra el virus.

En los últimos meses, Liberia perdió a decenas de sanitarios, incluido a uno de sus doctores más distinguidos, Samuel Brisbane, que también trabajaba en el centro John F. Kennedy.

Pese a que el gobierno liberiano señaló que la OMS había aprobado el envío de dosis del suero, la organización lo desmintió.

Por otro lado, en Nigeria, donde se han registrado dos muertes, los expertos siguen muy de cerca la situación a fin de detectar lo antes posible nuevos casos y evitar así que el virus se expanda en el país más poblado de África.

Recientemente, el gobierno nigeriano también solicitó ayuda a EU para adquirir el medicamento experimental aunque todavía no ha trascendido la respuesta.

Pese a que los países afectados han mostrado interés por el suero, su uso para intentar curar a víctimas del actual brote de ébola ha suscitado polémica entre la comunidad científica, ya que el fármaco no había sido probado en humanos, únicamente en animales en ensayos preclínicos.