Política Irremediable

¿"Big Government"? Pues, todavía más…

Los partidarios del Partido Republicano han despotricado toda la vida contra el Big Government y acaban de elegir a un sujeto tan desaforadamente intervencionista que va a obligar a las corporaciones de los Estados Unidos a fabricar todos sus productos en casa. ¿Rentabilidad? ¿Competitividad? ¿Productividad? No. ¿Demagogia? ¿Chovinismo? ¿Nativismo? ¿Nacionalismo? Sí. Que alguien me lo explique…

Ah, y las bolsas —los índices Dow, Nasdaq y S&P 500— alcanzan cotas históricamente altas como si la propuesta de asestarle una tasa de 35 puntos porcentuales a las importaciones provenientes de los dos principales socios comerciales de la primera potencia económica del planeta fuera algo favorable para los negocios. Tampoco entiendo.

Pero entonces, ¿ya no es bueno, de pronto, el comercio internacional? ¿Foxconn va a dejar de fabricar el hardware de Apple, Microsoft y Hewlett Packard en sus plantas de China y quienes se van a beneficiar de la retirada de las tecnológicas estadounidenses serán Samsung, LG, Huawei, Lenovo, HTC, Sony y Xiaomi, entre otros competidores?

Naturalmente, los demás países pueden también elevar sus aranceles. México, una de las naciones más abiertas al comercio internacional, tomará muy seguramente medidas proteccionistas. No creo, sin embargo, que el hecho de que un iPhone nos vaya a costar 30 o 40 mil pesos sea beneficioso para nadie. Ya están de cualquier manera muy caros todos los productos de importación con la caída del peso y serán cada vez más difíciles de comprar para los consumidores mexicanos. ¿Le interesa, a Apple, vender menos teléfonos inteligentes, menos MacBooks y menos iPads en México? No lo creo. Y, ¿no es totalmente inflacionaria una política proteccionista que provocará una subida global de los precios? ¿No ha contribuido China, justamente por su capacidad de fabricar millones y millones de artículos de consumo a muy bajo costo, a mantener baja la inflación en todo el mundo?

El futuro inquilino de la Casa Blanca no es un político profesional sino un empresario. Y, miren ustedes, resulta que su propuesta económica está totalmente ideologizada y marcada por los dictados de la demagogia populista. Todo está de cabeza…

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