Política Irremediable

La inentendible izquierda estadunidense

A Oliver Stone, el cineasta que dirigió Platoon, uno de los filmes que más descarnadamente exhiben el horror de la guerra, le agradan los dictadores, cosa extrañísima e inesperada en un hombre que, justamente, ha trasmitido con tal fuerza la brutal irracionalidad de este mundo.

Naturalmente, no todos los tiranuelos despiertan las simpatías del director neoyorkino sino meramente aquellos que, agitando fieramente el blasón del antiimperialismo y reclamando una adhesión a las causas de la izquierda premoderna, se atreven a plantarle cara, miren ustedes, a ese país que, así como nos avasallaría a los sufrido latinoamericanos, consiente por principio la libre expresión de las ideas, de todas, y tolera sin mayores reparos que un personaje como el antedicho Stone declare públicamente todo lo que le viene en gana.

Toco el tema en estas líneas por la reciente decisión del régimen de Maduro de celebrar elecciones parlamentarias en Venezuela, en diciembre, y porque guardo todavía en mi memoria las palabras del realizador, invitado al programa semanal de Bill Maher en la cadena HBO, subrayando que Hugo Chávez, así de años como llevara ya en el poder (y las décadas que hubiera todavía gobernado, de no haber muerto anticipadamente), había sido “elegido democráticamente por una mayoría del pueblo venezolano”.

Esta afirmación es formalmente cierta, señoras y señores. Pero, ¿no puede un cineasta de presuntas ideas progresistas y declaradas posturas liberales advertir que, detrás de los incuestionables resultados que muestran las urnas, se mueve toda una maquinaria, la de un Estado poderosísimo cuyo jefe ha recortado las facultades del Poder Judicial y del Poder Legislativo, colocando arteramente a sus incondicionales en todos los cargos, para inclinar la balanza a su favor? ¿No puede, el señor Stone, denunciar el pisoteo de los derechos de los venezolanos, el hostigamiento a la prensa crítica, la persecución y encarcelamiento de los opositores, la escandalosa corrupción de los politicastros del régimen y, finalmente, el catastrófico manejo de una economía que, día a día, se desangra debido al irresponsable paternalismo del caudillo de turno?

No entiendo…

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