Reporte de inteligencia

Las sospechosas amistades entre narcos y gruperos

La cantante Melissa, hija del presunto narcotraficante Enrique Plancarte –jefe de Los Templarios–, cantó en Juventino Rosas, Guanajuato, con la banda La Arrolladora, según un video de youtube. Ahí aparece el vocalista de la banda, Jorge Medina, con la Princesa de la Banda, en la Feria de Juventino Rosas, el año pasado, según la descripción del video.

Las fotos de gruperos y personas con problemas legales, están de moda. Por ahí aparece también Kike Plancarte, el hijo del jefe de Los Caballeros Templarios, cantando con Espinoza Paz, en un concierto en Michoacán.

La convivencia abierta y pública, sin ruborizarse.

Aunque también es cierto que Melissa no ha cometido ningún delito, según parece, y ella no es responsable de lo que haga su padre, ¿o sí?

De cualquier forma, viene a la mente la imagen del asesinato del capo Francisco Arellano Félix que ocurrió justo cuando el cantante Luis Antonio López, “El Mimoso” –ex vocalista de la banda El Recodo–, interpretaba una canción ranchera.

Cada vez se aprecia con más claridad la amistad entre los traficantes y los cantantes gruperos. Ya lo sabíamos desde hace muchos años, pero ahora lo vemos de manera burda.

Es bien sabido que los grupos y cantantes de banda, son apoyados por los narcotraficantes, desde hace tiempo. El éxito repentino de la banda tiene que ver con eso. Los traficantes un día se dieron cuenta que podían lavar dinero a través de los grandes bailes gruperos. La jugada es muy simple: inventan cantantes, los hacen famosos tocándolos en la radio y luego hacen bailes para lavar dinero. Se organizan bailes con 10 mil personas y se declara en la Secretaría de Hacienda un ingreso de 20 mil fanáticos. Es un negocio redondo.

De esta manera, un grupo puede hacer un baile en León el viernes y otro en Querétaro el sábado y uno más en Aguascalientes el domingo. Toda la semana, llenando escenarios, con miles de asistentes, lavando dinero, plaza por plaza. En este negocio tienen que ver las estaciones de radio. Es fundamental que los radiodifusores toquen las canciones de las bandas para que la gente quiera ir a verlos en los bailes.

Ahí está la jugada. Y por lo mismo hemos visto que varios cantantes se han metido en problemas. Por alguna razón extraña mataron a Sergio Gómez de K´paz de la Sierra en Michoacán. Por alguna razón mataron a El Gallo, Valentín Elizalde. Y por algo mataron de 30 balazos a Sergio Vega, “El Shaka”.

Se están perdiendo los valores en la sociedad. Ya los cantantes y famosos no tienen cuidado en juntarse con personas ligadas a las mafias. Los legales y los ilegales, conviviendo, como si nada. Como dijo El Buki en alguna canción: “¿A dónde vamos a parar?”.

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