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Mi voto es por el Sí

El regreso hoy, para muchos, a las actividades normales luego de los festejos patrios que nos hicieron iniciar la semana a todo pulmón por la noche del grito, nos encuentra también con un muy interesante e inédito ejercicio de participación ciudadana al que ojalá acudan muchos jaliscienses.

Se trata de la consulta pública a la que convoca el diputado local perredista, Enrique Velázquez González, impulsor de la iniciativa de Ley para la Atención Integral al Consumo de Cannabis del Estado de Jalisco, donde se plantea sólo su uso medicinal y no penalizar la portación de hasta 30 gramos de mariguana, que ya analizan los legisladores, y que presentó el 16 de julio pasado.

Con el propósito de contribuir desde este espacio para estimular el acudir hoy a las urnas en las que se harán dos preguntas sobre el tema para apoyar o no la iniciativa perredista, hago público el razonamiento de mi voto, que será a favor de la propuesta.

Por esa razón dejaré hasta mañana la segunda entrega a la que me comprometí ayer sobre el enorme reto que tenemos los jaliscienses para cumplir con la limpieza del agua que utilizamos y que por no hacerlo contaminamos cada día más nuestros lagos, ríos y mares. Retomaré, pues, el tema de la grave problemática de las plantas de tratamiento, hasta mañana.

El debate sobre el consumo de la mariguana que detonó aquí el coordinador de la bancada perredista en el Congreso local desde febrero pasado, cuando anunció que propondría esta iniciativa, y que tuvo su más reciente expresión con la organización del foro Cannabis: Mitos, Avances Científicos y Políticas Públicas, venía antecedido de la discusión que sobre el mismo tema ya había abierto el partido del sol azteca en la Ciudad de México, que gobierna desde hace ya casi dos décadas, y de la iniciativa que presentó el diputado de ese mismo partido en la Cámara de Diputados, Fernando Belaunzarán, y que aún no han logrado ser aprobadas.

A partir de los argumentos en pro y en contra que he escuchado desde esos distintos espacios estoy más que convencido que la despenalización del consumo de la mariguana no es la panacea para acabar con el narcotráfico y su alto poder corruptor que depreda el tejido social, la hegemonía del Estado, la economía y la paz social, pero sí es un instrumento que debemos construir y utilizar, junto con otros, para diseñar mejores estrategias para el combate de este flagelo en todos los ámbitos. 

Como ya lo he planteado aquí,  ha quedado claro en los últimos ocho años, que las complicidades, corrupción e impunidad que se dieron por décadas entre los gobiernos  y los principales líderes del narcotráfico en México, no se ha podido erradicar con el solo uso de la fuerza policial. Que las desigualdades siguen ahí, y los jóvenes más pobres siguen siendo carne de cañón de las mafias. Y que ante las políticas para debilitar su poderío financiero, el crimen organizado ha diversificado sus giros al robo de gasolina, el secuestro y el cobro de cuotas, entre otras actividades ilícitas.

Por ello estamos obligados a replantear las estrategias del combate al narco, y la regulación del consumo de la mariguana puede ser parte de ello. Por eso votaré sí a las dos preguntas de la consulta de Enrique.

jaime.barrera@milenio.com

http://twitter.com/jbarrera4