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26 diputados se le doblan ootra vez a Godoy

Lo ocurrido ayer en el Congreso local nos sirve para dimensionar la gran oportunidad que se abre para los ciudadanos con la reelección de diputados recién aprobada en la reforma política.

Sin duda abre la puerta para cerrar el paso a políticos que claramente dan la espalda a los intereses de los habitantes de una comunidad a la que dicen representar, para cuidar su permanencia en las nóminas públicas y para no molestar al que los tiene amenazados de exhibir sus corruptelas.

Y también para premiar a los que voto a voto en los distintos momentos legislativos demuestran decidir a conciencia y no alineados siempre a los designios de sus partidos políticos y de los poderes fácticos que los controlan.

Ayer, por fortuna en el Congreso hubo de los dos casos y ya no todos se le doblaron al cada vez más cuestionado y aún auditor Alonso Godoy Pelayo, quien está inmiscuido en un nuevo episodio que deja en claro que no puede ser el encargado de fiscalizar los recursos públicos de Jalisco.

Resulta que el titular de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco contrató la asesoría de una empresa que le cobró alrededor de 3.5 millones de pesos para que le asesorara en el pago de impuestos de la ASEJ. Leyó usted bien, la dependencia pública encargada de revisar el gasto público, donde trabajan expertos en contabilidad y tiene un amplio departamento para su administración interna, debió pagar elevados honorarios para cumplir con una obligación que tenemos todos.

Como contrataciones así han resultado todo un fraude en el propio Congreso y otras dependencias, ayer el diputado panista Guillermo Martínez Mora (el mismo que llamó infructuosamente al auditor a rendir cuentas sobre lo gastado en el megaedificio que mandó construir para sus oficinas), propuso a sus compañeros diputados citar al Congreso a Godoy Pelayo para que explicara la necesidad de un servicio así.

Como ya lo imaginó, la mayoría de nuestros legisladores volvieron a traicionar a la ciudadanía y votaron en contra de la propuesta. Prefirieron proteger y mostrar de nuevo, sin rubor alguno, la sumisión que le rinden al auditor. No importa que los ningunee y los ignore cada que lo llaman a cuentas. Tal vez, lo hacen así para evitar exponerse nuevamente al ridículo de no hacer respetar al Poder Legislativo, cuyo prestigio arrastran.

En la edición de hoy consignamos claramente el sentido de la votación de cada diputado. Usted podrá encontrar el nombre y partido político al que pertenece cada uno de los legisladores que decidieron llamar a cuentas o ser cómplices de un auditor al que pidieron su salida cuando llegaron por sus complicidades con las corruptelas de las legislaturas pasadas. Anótelos y prémielos o castíguelos.

 

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jaime.barrera@milenio.com