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El PMC no pagará con Zapopan

En el primer círculo naranja la decisión está tomada: dirán no a la pretensión de los panistas rosalistas o emilistas de que el Partido Movimiento Ciudadano les ceda la candidatura de Zapopan en 2015 si hacen alianza para apoyar la candidatura de Enrique Alfaro para la presidencia municipal de Guadalajara.

Y la razón principal de esta determinación son las acusaciones de corrupción que el gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval ya formalizó vía la Contraloría del Estado en la Fiscalía General, en contra del Comité Administrador del Programa Estatal de Construcción de Escuelas (CAPECE), de la Inmobiliaria y Promotora de Vivienda de Interés Público (Iprovipe), del Seguro Popular y en contra de un agente ministerial por enriquecimiento inexplicable y por las que se sumen.

Por eso expuse aquí el martes pasado que las denuncias por corrupción que reveló MILENIO JALISCO podrían influir en el futuro del G-10, que integraron cuatro diputados panistas, (Guillermo Martínez Mora, Alberto Esquer, Víctor Manuel Sánchez, y Juan José Cuevas) la bancada completa del alfarista Partido Movimiento Ciudadano (Clemente Castañeda, Fabiola Loya, Verónica Delgadillo, Salvador Zamora, y Julio Nelson García), así como el ex diputado panista, que se declaró independiente, Ricardo Rodríguez, en el Congreso de Jalisco.

Nos preguntábamos si el PMC tenía calculado si ganaba o perdía con una eventual alianza con los panistas por las denuncias formales de corrupción que ya están en curso contra la administración que encabezó Emilio González Márquez, aliado indiscutible de la causa alfarista antes, durante y después de las elecciones del 2012.

Bueno pues la respuesta es que los alfaristas han medido muy bien que lejos de sumar con una eventual alianza formal con el PAN, podrían salir afectados y crear la oportunidad para que el priismo diseñe una estrategia discursiva que exhiba al Partido Movimiento Ciudadano de aliarse con la parte más impresentable del panismo, argumentado las acusaciones cuyo curso medular se dará muy próximo o en pleno proceso electoral en el 2015.

Por eso la decisión de los ex Tlajomulco Boys es abrir la puerta a todos los cuadros panistas que quieran colaborar con su proyecto, como de hecho ya ocurre, pero sin formalizar ninguna alianza que puedan capitalizar sus adversarios acusándolos de hacer equipo con un gobierno que lo marcó la corrupción y la impunidad.

En consecuencia, lo que también es una decisión tomada es que no negociarán ni entregarán la candidatura de Zapopan a ninguna corriente panista y apostarán por un candidato propio que podría salir de las propias filas del PMC o de la sociedad civil echando mano de un personaje con buena reputación.

Eso sin contar, si en los contactos que ya hubo entre los más cercanos de Aristóteles con los más cercanos de Emilio, el objetivo fue inhibir el apoyo del ex gobernador al proyecto alfarista, haciendo referencia a los múltiples expedientes que despiden claros aromas, no etílicos, sino de corrupción.

jaime.barrera@milenio.com