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Campa se dice listo para el deslinde de culpas

“Yo le debo este trabajo al Presidente Municipal (de Guadalajara, Ramiro Hernández García) y si yo resultara con alguna responsabilidad, pues ya se tomarán las medidas que él crea pertinentes, pero yo creo que hice lo correcto”, me respondió ayer en MILENIO RADIO el secretario de seguridad ciudadana del ayuntamiento tapatío, José Ángel Campa Molina, quien ha estado en el ojo del huracán desde el viernes por el fallido operativo interinstitucional contra la ilegalidad, cuando le pregunté si atendería las voces que piden su renuncia, luego de que el secretario general de gobierno, Roberto López Lara, reconoció que llegó con una base muy reducida de policías, que no pudo contener la rebelión.

“Y es que dicen que por mucho menos se fue su antecesor, el señor Carlos Mercado Casillas”, le insisto al referirme a la renuncia del ex jefe policial tapatío que se fue tras las agresiones a policías en el Estadio Jalisco, en otro pésimo operativo.

“Ah sí, pero ahí hubo lesionados”, se defiende, “y casi perdieron la vida y aquí no hubo lesionados. Absolutamente ninguno, sólo daño en las cosas, que todo eso se puede recuperar”.

Pero porque le corrieron…

“No, porque nosotros no le corrimos, sino que fue tomar unas acciones diferentes para replegarse y organizar bien la situación como se tenía que hacer con todas las demás autoridades que estaban ahí”. 

¿Por qué en lugar de ordenar el repliegue, por qué no pidió usted más elementos para fortalecer el operativo, para contener la violencia?

“No, sí se hizo. Sí se hizo de esa forma. Pero yo no era el único que estaba ahí de seguridad pública. También estaban ahí de la Fiscalía (General del Estado) y de la PGR (Procuraduría General de la República). Entonces cada quien en el ámbito de su competencia tenía que hacer lo mismo. Quiero decirles que ahí en los videos se puede ver cómo inició toda esta situación, y los que estuvimos ahí también pudimos ver qué engendró toda esta violencia. Y la violencia siempre va a provocar más violencia y si los comerciantes exigían un recibo de sus bienes incautados y si en vez de dárselos eran agredidos, pues esto engendró más violencia. Hay un vehículo negro, una (camioneta marca) Tundra (en la que dejaron armas que tomaron los vándalos), es lo que al parecer provoca este tipo de situación que ahí (en los videos) se va a ver. Por todo eso la situación nos obligó a replegarnos. Los bienes muebles como quiera se pueden recuperar por eso nosotros siempre, pero siempre lo que tenemos que preservar es la integridad física de las personas y también la vida”.

Campa, pues, está listo para una investigación de los hechos y del deslinde de culpas entre los mandos policiales de las distintas corporaciones de los tres niveles de gobierno que participaron, lo que me deja más que claro que entre ellos no sólo hay descoordinación, sino animadversiones y desconfianza por los infiltrados que jugaron con los agresores.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com