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No fue en la ASEJ, pero el debate ya inició

Suspendo por hoy mis balances del segundo año de los gobiernos municipales de la Zona Metropolitana para consignar y celebrar el inicio de lo que aquí he considerado un debate inaplazable en Jalisco, y en el que tuve la oportunidad de participar ayer con distinguidos colegas y especialistas en materia de fiscalización, rendición de cuentas y transparencia.

Me refiero al panel de discusión al que convocó el diputado panista Guillermo Martínez Mora y los legisladores del G-9, que incluye a toda la fracción del Partido Movimiento Ciudadano, para enriquecer la iniciativa para buscar un nuevo modelo de auditoría, que supere al actual, que a todas luces está rebasado y tiene al problema de la corrupción y de la impunidad como la segunda más grande preocupación de los jaliscienses.

Esta reunión de trabajo a la que por fortuna acudieron muchos interesados en el tema que casi llenaron el Auditorio Fernando Aranguren, en la sede de la Coparmex Jalisco, fue como la apertura de una nueva etapa de participación ciudadana que será determinante para acabar con la simulación de la revisión de cuentas públicas en Jalisco que se ha terminado de pudrir en los últimos cinco años en Jalisco.

Fue a la vez el cierre de un primer ciclo que se abrió un lunes 10 de diciembre de 2012 en el llamado Diálogo Ciudadano con la Legislatura LX. En esa ocasión 17 de 39 diputados de la actual y en aquel tiempo naciente Legislatura se comprometieron, en ese mismo espacio del sindicato patronal, con 25 organizaciones de la sociedad civil a empujar en común una agenda legislativa, en la que destacaba la necesidad de poner fin a la trama corrupta tejida desde el Congreso y que atrapó a la Auditoría Superior del Estado de Jalisco, por la voracidad de su desde entonces titular Alonso Godoy Pelayo, bajo el compás dictado por los poderes fácticos de Jalisco. 

Sin duda fue ahí donde se sembró la semilla que floreció a fines de julio pasado con la iniciativa por un nuevo modelo de fiscalización que diseñaron desde la sociedad civil el Congreso Ciudadano y el Observatorio Legislativo, dos organizaciones presentes en aquella reunión.

Como ciudadanos, pues, todos debemos dar la bienvenida a este debate, pero también estar vigilantes de que no se prolongue de más. Los foros deben terminar a más tardar en un mes para en su caso afinar la iniciativa y que se empiece a discutir en el Pleno del Congreso en el mes de octubre y buscar su promulgación antes de que finalice el año.

Es momento de observar y registrar la posición de cada diputado en este debate y cobrar a muy alto costo en el 2015 a los que se resistan al cambio y quieran preservar las canonjías que les da una fiscalización a modo y facciosa contra los que señalan sus vicios. A ellos y a sus partidos.

Mañana más del inicio de este debate y el por qué, si bien no inició, sí terminará en el auditorio del nuevo megaedificio de la Auditoría Superior de Estado de Jalisco, conocido por muchos como el monumento a la opacidad y a la impunidad.

jaime.barrera@milenio.com

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