Daños colaterales

Los retos de Macron: el primero, las legislativas

Una sensación de alivio se vivió ayer en Francia y el mundo tras la derrota de la candidata nacionalista Marine Le Pen ante el ex banquero de 39 años Emmanuel Macron, una sorpresa en estos comicios históricos donde estaba en juego el destino de la Unión Europa. No obstante, la prensa francesa relativizó desde anoche mismo el optimismo al destacar que "una gran parte de los franceses no votó 'por' un candidato sino 'contra' la ultraderecha", que además logró un nivel récord de votación en la segunda vuelta (casi 35%), junto al récord también de abstención (24.52%) y de los votos blancos y nulos (12%)", como resumió el vespertino Le Monde.

Responder al pedido de "cambio" de sus bases pero dentro de los principios esenciales de la V República, será sin duda uno de los principales retos del social liberal Macron a nombre de un electorado mayormente joven como el que se dio cita anoche en la explanada del Museo del Louvre y ante el cual el ex ministro de Economía de Hollande se estrenó como presidente electo. Les prometió apoyo para llevar a cabo una "transformación", cuyo primer test serán las legislativas del 11 y 18 de junio, cuando su movimiento ¡En Marcha!, fundado apenas en 2016 y sin representación parlamentaria, logre lo que ya vaticinan las encuestas -que al menos no le erraron ayer-: una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional (con 249 a 286 diputados), mientras Le Pen promete "la revancha" y superar holgadamente sus escasos dos escaños.

Así, Macron tiene un mes para "crear" una nueva mayoría de centro, en el marco de su anunciada "renovación política" para que la gente, dice, "vuelva a creer" y "podamos resolver el flagelo del desempleo masivo".

Macron pidió también "unidad" y "audacia" en un país que desde 2015 es blanco del yihadismo terrorista, pero "sin ceder ante el miedo ni la división", cuando Europa y el mundo esperan "que defendamos el espíritu de las Luces (...) una nueva esperanza, un nuevo humanismo, el de un mundo más seguro, un mundo de crecimiento, de más justicia, de más ecología".

"Europa evitó la pesadilla", tituló a su vez el diario conservador alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, aunque matizó: "Pero Europa no debe hacerse ilusiones".