Daños colaterales

Los 12 pasos contra Hamás, según el general Amós Yadlin /I

El mayor general (r) israelí Amós Yadlin (1951) dirige desde 2011 el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), adjunto a la Universidad de Tel Aviv, luego de más de 40 años de servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel. Bajo el gobierno de Ehud Olmert (2006-2009) fue jefe de la Inteligencia militar, por lo que participó de manera directa en los preparativos de la operación Plomo fundido contra la infraestructura militar del movimiento islamista radical Hamás. Durante 22 días, del 27 de diciembre de 2008 al 18 de enero 2009, la ofensiva israelí desde aire, tierra y mar, planificada con seis meses de antelación, se concentró principalmente en atacar puertos, cuarteles de policía, depósitos de armas y túneles subterráneos que comunicaban la estrecha franja costera con Egipto. También llamada Masacre en Gaza, por  la muerte de 400 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, la campaña fue antecedida por el retiro unilateral de Israel de Gaza (septiembre de 2005) y el triunfo de Hamás en los comicios legislativos (enero de 2006) del Parlamento palestino en los llamados Territorios Ocupados (o Estado palestino ocupado, según la  ONU, que  incluye la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental).

El lanzamiento de cohetes desde Gaza contra Israel fue la justificación de Plomo fundido, como lo fue el pasado 7 de julio para lanzar el Marco protector –o Masacre en Gaza II, como denunció el lunes la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff entre muchas otras voces internacionales que rechazan la matanza masiva de civiles so pretexto de la guerra contra el Hamás.

En un extenso artículo publicado en el portal del INSS (www.inss.org.il, 16-07) y reproducido en la página web israelí Aurora (www.aurora-israel.co.il, 17-07), Amós Yadlin recomienda 12 puntos para que la actual operación “disuasiva” contra las infraestructuras del Hamás tenga, “como las operaciones anteriores”, el “gran logro estratégico de un nuevo periodo de calma”. Marco protector debe dirigirse “principalmente contra el ala militar de Hamás y otras organizaciones terroristas más pequeñas, como Yijad Islámica, y dar un golpe severo contra sus comandantes, los operativos, las capacidades de lanzamiento, y la capacidad de producción.”

Como buen militar, Yadlin habla de las víctimas civiles palestinas tan solo como “daños colaterales” y destaca las diferencias de la actual ofensiva israelí con las precedentes Cortina de Humo y Plomo Fundido.