Daños colaterales

El papa Francisco también votó ayer

Podría no haberlo hecho. Incluso se puede dudar de si su acto fue tan solo pour la gallerie, es decir para causar un impacto favorable ante los ojos palestinos y los del mundo a su paso por Jerusalén, a sabiendas de que no por ello se van a ver afectados los lazos del Vaticano con el establishment sionista israelí —sinónimo, no del verdadero judaísmo de Jesús de Belén, sino de un expansionismo secular con mascarada religiosa.

Pero lo cierto es que el papa Francisco volvió a sorprender ayer con un gesto fuera de protocolo, cuando al terminar la misa en Belén hizo detener su automóvil frente al muro que la separa de Jerusalén y, como si fuera el Muro de las Lamentaciones, rezó con la cabeza inclinada sobre la edificación de hormigón gris, que los palestinos llaman muro delapartheid; una construcción de nueve metros de altura comenzada en 2002 por Sharon y que, a su término, cruzará a lo largo de 712 km la Cisjordania ocupada y el sector oriental de Jerusalén, con mayoría árabe y donde según la ONU debe erigirse el futuro Estado palestino, aunque el área también ha sido anexada.

En medio de una intensa jornada de votaciones en Colombia, Ucrania y la Unión Europea, la fotografía del Papa junto a unos grafitis contra la ocupación israelí fue quizá tan elocuente como la abstención de 60% del electorado colombiano, que ayer perdió la ocasión histórica de pronunciarse por el fin de cinco décadas de guerra, postergando hasta junio la indecisión de quién gobernará el país, si el actual presidente y candidato Juan Manuel Santos, que apenas logró 26% de votos pese a impulsar la paz, o su rival y ganador de la primera ronda, el uribista pro guerra, Oscar Zuluaga.

La imagen de Francisco junto al muro “étnico” que privará de 6,300 hectáreas de su ya expoliado territorio a los palestinos, sorprendió sin duda más que el triunfo previsto por las encuestas en Ucrania del magnate pro europeísta Petr Poroshenko, ante lo cual desde el sábado los líderes separatistas de Donetsk y Lugansk se adelantaron y anunciaron la próxima creación de la Nueva Rusia, una entidad con 6.5 millones de habitantes (de 46 millones en toda Ucrania) en el próspero e industrial este del país.

Francisco también sorprendió al proponerse de hecho como nueva instancia de mediación entre palestinos e israelíes, al invitarlos a “rezar juntos por la paz” en el Vaticano; aunque no sorprendió, en cambio, el claro triunfo en Francia del ultraderechista Frente Nacional de Le Pen, con 25% de los votos legislativos (6.3% en 2009), un verdadero “terremoto” político como la victoria en Bélgica de los independentistas flamencos, que quieren separar a Flandes, con 26% de los votos.