Daños colaterales

¿Podrá realmente Obama con el "lobby" israelí?

Bajo el argumento de que “la seguridad de Israel está en juego”, la semana arrancó ayer en Jerusalén con el anuncio del primer ministro Benjamin Netanyahu de emprender una ofensiva en el Congreso de Washington para impedir que el Consejo Permanente de la ONU más Alemania, el llamado Grupo 5+1, selle un acuerdo con el gobierno de Hasan Rohani sobre el polémico programa nuclear de Irán.

Una verdadera carrera contra el tiempo que incluye el arribo mañana a EU del extremista ministro de Economía de Netanyahu, Naftali Bennet, para intentar convencer a legisladores republicanos pero también demócratas de que deben impedir a toda costa la firma de lo que para el establishment israelí es “un acuerdo malo y peligroso”.

También habrá volado de Viena a Teherán el titular de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el japonés Yukiya Amano, para reunirse hoy mismo con altos cargos iraníes y afianzar una cooperación que, según la AIEA se está acercando a un “punto de inflexión” si se firma en las próximas horas otro pacto que sirva como hoja de ruta para proseguir con la colaboración técnica entre  Irán y la agencia, incluyendo las tan requeridas inspecciones de las instalaciones militares iraníes. Y aunque estas conversaciones son independientes de las del 5+1 (Reino Unido, Francia, EU, Rusia, China y Alemania), un acuerdo entre Amano y Rohani servirá sin duda para abonar la ruta de la negociación en la que se expresamente se dicen empeñados tanto Rohani como y Obama.

Al respecto, el diario cercano a Netanyahu, Israel Hayom (gratuito), denunció ayer la “rendición americana” ante Irán, fustigando a EU por “abandonar” a sus aliados en Oriente Medio (Israel, el Golfo Arábigo y Egipto), aunque Shelly Yachimovich, líder de la oposición laborista, criticó a Netanyahu por “confrontar” con la Casa Blanca ya sea en el tema iraní como con los palestinos, que siguen perdiendo tierras a cambio de presos liberados.

Y si bien Yachimovich rechazó un pacto con Teherán que incluya reconocer su derecho como país a desarrollar la energía nuclear y aliviar las sanciones petroleras y económicas, aseguró que “no es bueno para Israel” confrontar con EU, más aun cuando se trata de una decisión ya tomada.